mueca

(redireccionado de muecas)
También se encuentra en: Diccionario.
  • sustantivo

Sinónimos para mueca

visaje

Sinónimos

Ejemplos ?
Retiró los mechones que le caían sobre los ojos, y el monstruo hizo lo mismo. Lo golpeó, y el monstruo le devolvió golpe por golpe, le hizo muecas y en el rostro del monstruo se dibujaron las mismas muecas.
De pronto, sin esperarlo, me hizo a un lado con brusquedad y quitándome las pantaletas comenzó a besarlas y a morderlas, mientras se la jaloneaba. Yo lo miraba sorprendida, pero sus muecas me comenzaron a causar asco.
Tras esto, acudieron otros, diciéndole tantas injurias y muecas, que Lope tuvo por bien de callar; pero los mozos de mulas lo tuvieron tan mal, que si no fuera por el huésped, que con buenas razones los sosegó, allí fuera la de Mazagatos; y aun con todo eso, no dejaran de menear las manos si a aquel instante no llegara la justicia y los hiciera recoger a todos.
La noche se esclareció con el resplandor de millones de luces, y las figuras raras, el abigarrado surgir de muecas, visajes y vuelos de alimañas fantásticas en las faces de las grandes farolas, alborozaron al herido, causándole un transporte de orgullosa locura.
Como se alimentaba poco y mal, y no tomaba ordinariamente café, por espíritu de ahorro, el moka de castañas y otros indígenas le produjo los primeros días excitaciones nerviosas, que le ponían medio loco. Hacía muecas automáticas, guiñaba los ojos sin querer y daba brincos sin saberlo.
Afianzose el viejo, porque las piernas le danzaban; se descubrió con mano lenta y temblona, y pasando del cínico regocijo a una aflicción que le arrancaba sollozos, exclamó, entre pucheros y muecas de llanto: -¡Ay señor abad!...
Llamados de real orden, acudieron a palacio los mecánicos más hábiles, y se dieron a discurrir creando muñecas que hablaban, cantaban y bailaban; bueyes que pacían, borricos que rebuznaban y multitud de artificios semejantes; pero sucedió que Amado hacía ya muecas de desdén a cada invención; y, por último, una noche, habiendo visto la luna, que apacible y majestuosa se reflejaba en un estanque, se empestilló en pedir aquel juguete, que le gustaba más que todos.
Para no tener de noche a su lado a aquel hombre que dormía, acabó, a fuerza de muecas, por relegarlo al segundo piso; y se quedaba hasta la madrugada leyendo libros extravagantes donde había escenas de orgías con situaciones sangrientas.
-dijeron sus alumnos. Así lo hicieron, pero cuanto más subían, más muecas hacía el espejo y más se movía, y casi no lo podían sostener.
Por allí se habían asomado muchas veces los vecinitos Alejandro y su hermana para hacer muecas a Blanca, y ésta para enseñarles sus juguete.
Ambos cayeron fulminados al instante. Sus rostros adoptaron muecas estrafalarias y repugnantes. El pensativo sonrió —¡Ja' ¡Así se vive' Ahora a gczar a Europa...
De la boca horrible salió como una risa ronca; y luego aquella «cosa», haciendo la más macabra de las muecas, produjo un ruido que se podría indicar así: —¡Kgggggg!...