Ejemplos ?
Desde tal día consagrose a obsequiar a la dama y, en mérito de la brevedad, diremos tan sólo que una noche, después de haber invitado a sus amigos para una orgía, los condujo hasta su dormitorio, en el que se hallaba una mujer.
De regreso, a las tres de la tarde, con cuatro mulas que en zurrones de cuero conducían los treinta mil cautivos, volvió a detenerse en el tambo para obsequiar otra botella a los soldados.
------ Nada olvidó doña Blasa –que ella no falta a la moda– y para obsequiar a toda la gente que honra su casa, ha dispuesto con primor –dándose a sí propio brillo– en el oscuro pasillo el buffet que es de rigor.
No sé por qué no te como a ti también, pero te salva el estar tan dura. Tengo en estos niños carne fresca para obsequiar a tres ogros amigos míos, que deben venir a verme uno de esos días.
Conozco la complacencia de los labriegos en particular, y de los hombres en general, para obsequiar con lo que no es suyo y nada les cuesta.
Pretender, en esta forma, haber llegado a una solución equitativa e intermedia, es un absurdo, pues no es necesario ser muy ducho en la materia para percatarse de que, con esos treinta y cinco años con que se pretende obsequiar a los detentadores, no hay en la República ni la más mínima parcela de tierra fiscal.
Es verdad que el señor rector se despepitaba por un platito de magras con tomate o un par de truchas del riachuelo de Alzánia, pero en cambio era celosísimo en el desempeño de su sagrado ministerio y, como suele decirse, no tenía cosa suya, pues gastaba en limosnas y en obsequiar a cuantos llegaban a su casa, no sólo el producto de su curato, sino también el de media docena de caserías que había heredado de sus padres.
Y concurrían frailes (etiam periere ruinae) y señores canónigos, que aún los había de veras, y el señor asistente, acompañado de algunos machuchos personajes, y varios oficiales de la guarnición, porque entonces no se conocía la milicia nacional; estudiantes con sus hopalandas, por supuesto, y mozalbetes vivarachos, que sacaban raja de visitar y obsequiar a la vieja, pues, como se dice vulgarmente, «por la peana se besa el santo»; y gallardas muchachas que, aunque rodeadas de sus respetables y vigilantes familias, llevaban los ojos, algunos harto hermosos y expresivos, para hacer de ellos el uso más conveniente.
Efectivamente, no tardó en describirle detalladamente nuestros amorosos combates, y Tasio, después de obsequiar al liberto con un soberbio regalo, me destinó a los espectáculos públicos.
Ha poco que alabamos la liberalidad de Vespasiano, como asombrosa y eminente, por haber dado a Baso quinientos mil sestercios; cosa grande, a la verdad, haber merecido con su ingenio el agrado del príncipe; pero ¿cuánto mejor sería, si así lo permitiesen los propios haberes, venerarse a sí mismo, obsequiar su ingenio y probar su liberalidad?
Y no era tan sólo Blanquita la del ensayo: Ester y Mercedes también querían obsequiar al venerable viejo, grande amigo de la música, con algún bambuco o con algún trozo selecto de ópera cantado a dúo.
Dadivoso sería entonces y proporcionaría vestidos, joyas y atavíos a su pueblo y a los pueblos amigos, pero sobre todo, les regalaría la bella palabra florida: Poemas, Canciones y Danzas: IN XOCHITL IN CUICATL, la flor y el canto, el arte; eso sería lo que mas habría de obsequiar.