oculto


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Sinónimos para oculto

Sinónimos para oculto

arcano

Sinónimos

Ejemplos ?
Quien busca la verdad encuentra el odio traidor, rindiendo a la lisonja culto; porque el amigo tiene, como Harmodio, en bellas flores el puñal oculto.
—Ahora tiene sus reales en Oyarzun. —Y yo vengo de Arimendi, donde estuve enfermo de calenturas, oculto en una casería. —¡Válete Dios!
El dragón y Sidra Por la barda de ladrillos mi perro Sidra ladró dramático al dragón Drogón, el malvado, cuando éste salió de su madriguera. Oculto como un ladrón estaba en el drenaje que drena el zoológico.
Tienes la voz balsámica. La niña quedóse un momento pensativa y luego repitió, como si buscase en mis palabras un sentido oculto: —¡La voz balsámica!
y cuando el Juez se siente, lo oculto quedará evidente -palimsesto sin olvidos- y todos los castigos lloverán sin más clemencia quemando a los perversos, engreídos poderosos e insolentes que nunca sintieron compasión por las miserias que ellos mismos causaron en su imperio de tarántulas y áspides.
Y cuentan que al cabo de unos años, un sabio descendiente de aquellos grandes TEOPIXQUES y TLAMATINIMES AZTECAS, llamado Antonio Valeriano, lo escribió en NAHUATL para que todos los vencidos se enteraran de cómo CUAUHTLATOATZIN había cumplido su divina misión y tuvieran el aliciente de su amoroso, aunque oculto, triunfo.
– recorrido amplísimo. SEÑOR FERREIRO. – Amplísimo, pero secreto, oculto; nunca se dio ningún comunicado a ningún diario. SEÑOR BAYLEY.
Entre el silencio repentino de la adoración, se alzó un canto celeste, sostenido por los registros más delicados del magnífico órgano eléctrico, oculto en la sala contigua.
Alzó otra vez a Sendiño, y con infinita delicadeza le transportó a lo más oculto del pinar, depositándole sobre un lecho de ramalla seca.
—Quien los ha visto conversar más de una vez en esta misma calle, mientras tú asistes al oculto sanedrín de nuestros rabinos —insistió el joven hebreo, admirado de que sus sospechas primero, y después sus afirmaciones, no hiciesen mella en el ánimo de Daniel.
Rosalía, reliada en el mantón y casi oculto el semblante por el pañuelo, una vez que hubo salido del corral, entornó la puerta, se dirigió jadeante hacia la salida del pueblo; por fin había conseguido enterarse dónde estaba su Joseíto; el Chusquel, en su diálogo con la señora Micaela, creyéndose a solas con ésta, no se había recatado de hablar del señor Juan el Pulío ni de la señora Pepa, su consorte; también se había enterado de que el enfermo mejoraba, pero que su impaciencia por verla era tan grande, que ya se hacía imposible casi retenerle.
¿No ve usted que G da por sentado que todos los hombres que quieren ocultar una carta, si no precisamente en un agujero hecho con barrena en la pata de una silla, lo hacen, cuando menos, en algún oculto agujero o rincón sugerido por el mismo tenor del pensamiento que inspira a un hombre la idea de esconderla en un agujero hecho en la pata de una silla?