Ejemplos ?
Allí estaba en la bahía el hermoso barco, aguardando su carga, pronto a zarpar, calentado ya sus enormes calderas, cuya sorda actividad estremecía ligeramente el casco cual se estremece el corcel de batalla al olfatear la sangre...
Subimos pues, contempló a las varas en el orinal donde yo las había colocado, luego me ordenó desnudarme y vino a olfatear con cuidado todas las partes de mi cuerpo que me había más expresamente prohibido lavarme; como yo lo había cumplido con exactitud, sin duda encontró en ella el hedor que deseaba, pues le vi calentarse en sus arreos y luego le oí exclamar: "¡Ah!
Pues como el perro moloso o el rojo de Laconia, defensa de los pastores, con las orejas enhiestas perseguiré por la nieve del monte a las fieras que huyan de mí. Tú, a poco de alborotar la selva con feroces ladridos, te pones a olfatear el hueso que te arrojan.
Durante tres horas habíase sentido feliz, a modo de un animal prisionero a quien se suelta por fin en su cueva, y que después de tres horas de deliciosos roces en la oscuridad, asoma la cabe­za a olfatear la selva.
Y, en voz alta, desplegando su cortesía de secretario de Embajada y de hombre habituado a olfatear a las mujeres, con las cuales hasta para faltarles al respeto se debe ser respetuoso, murmuró: -Mascarita, te repito que no tengas miedo...
Pero a los dos minutos regresaba, muy contento de aquella escapatoria nocturna. Eso sí, no quedó agujerito sin olfatear en diez metros a la redonda.
Mientras él, casi arrastrando, rebuscaba los rincones queridos de la casa para olfatear memorias dulcísimas, reliquias invisibles de la infancia junto a su madre, su cunado y los sobrinos iban y venían alrededor de los baúles, insinuando a cada instante el deseo de entrar a saco la presa.
Rush también tiene varios otros modos de transporte, aunque ninguno que se deriva directamente de los juegos. La nariz de Rush puede "olfatear cualquier cosa" y una vez fue utilizada para localizar una bomba colocada por Wily.
Una de las brujas que trabaja como empleada del hotel empieza a olfatear a Luke, quién logra escapar a la habitación del hotel, pero es capturado por la Gran Bruja.
Esto indica que muy probablemente se reproducía en determinadas temporadas y podría olfatear a una pareja potencial., Catalyst, Western Australian Museum, Storyteller Media Group and ABC TV, 17 August 2006.
Sin embargo, inesperadamente Nicolás entró repentinamente a la residencia y saludó a su hermano, el cual lo dejó con los brazos extendidos y se dio la vuelta diciéndole a su madre que su hermano es un flojo y cobarde, que no es bueno ni para ser campesino, ni caballero, que solo sirve para olfatear la comida como los perros y para descuidar a los criados.
Al igual que los perros, las ratas de carrillos gigantes (Cricetomys) están siendo entrenadas para olfatear sustancias químicas como el TNT de las minas terrestres.