opulencia


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Sinónimos para opulencia

Sinónimos para opulencia

sobreabundancia

Sinónimos

Ejemplos ?
Nada digo de alfombrar las calles con flores, con tapices de los gobelinos, ó con barras de plata; como diz que se vio en los bienaventurados tiempos del virrey conde de Lemus. Eso revela opulencia, y bien se puede echar la casa por la ven- tana para dar lucimiento á la procesión.
La casa donde vivieron, A la que siempre entendieron Por la casa de Alarcón. Cuatro paredones, esto Es lo que guarda Palencia De su pasada opulencia Por triste y último resto.
Allí del galán Tenorio la deslumbrada pupila desmenuzando vacila tanta opulencia oriental, y el agua, la luz, las flores, los naturales primores compiten con los mayores de el oro, el jaspe y coral.
Daba la puerta a una estancia Con escasa diferencia Alhajada con opulencia De las otras a la par, Aunque algo menos ruinosa, Y al parecer en secreto Preparada a algún objeto Difícil de adivinar.
Yo la había empezado a querer, porque después del cambio brusco que me había hecho pasar de la miseria a esa opulencia, vivía en una tranquilidad generosa y ella se prestaba —como prestaría el lomo una elefanta blanca a un viajero— para imaginar disparates entretenidos.
En esta casa y al son de esta música sonora, que en quien la habita supone placer, opulencia y gloria, a lentos pasos un hombre que las desdichas agobian, en el portal penetrando a la cancela se asoma.
No se arruinó, porque eso no entraba en sus principios; se limitó a derrochar, como derrochan todos sus congéneres: yates, coches (no existían automóviles aún), caballos, palacios, quintas, festines, viajes con séquito, adquisición de obras de arte más o menos auténticas, fundaciones benéficas e instructivas más o menos útiles; entre ellas, la de la fuente continua de agua de la Florida, donde se perfumaban gratuitamente los moradores de Kentápolis, ciudad dominada por la opulencia de la dinastía Dorcksetter.
Aquel mismo dia vió que la opulencia de estos, que tanto le habia repugnado, producia á veces mucho fruto, porque habiendo necesitado dinero el soberano, halló en una hora por su medio lo que por las vias ordinarias no hubiera en seis meses encontrado; y se convenció de que estas pardas nubes, alimentadas con el rocío de la tierra, le restituían en lluvias lo que de ellas recibian: aparte de que los hijos de estos hombres nuevos, por lo comun mas bien educados que los de las mas antiguas familias, valian mucho mas que estos; porque tener por padre un buen calculador no quita que sea uno juez recto, valiente soldado, ó hábil estadista.
Los hombres que han unido lo ilustre a lo útil, ven desmentida en nuestro país esta importante máxima; y el viajero a quien se instruyese que la verdadera riqueza de esta Provincia consiste en los frutos que produce, se asombraría cuando buscando al labrador por su opulencia, no encontrase sino hombres condenados a morir en la miseria.
Que como la buena ley es superior a todo hombre las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.
Inútil es encarecer el desahogo, el regalo y la opulencia con que de allí en adelante vivió el joven matrimonio de que trata esta historia.
Perjuicia corre con la distribución: las delicadezas y filigranas para el Cura, para el señor Fiscal; los buñuelos ingentes para las Zutanitas y Menganitas; la enorme batea de natilla de quesito y la cuyabrona de buñuelos de cargazón para los presos de la cárcel; en fin, la ración para el pobre, el plato que bendice la abundancia del rico. Al Tullido, como era de rigor, le reservaba de todo con opulencia y largueza.