parecer

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  • sustantivo
  • verbo

Sinónimos para parecer

Sinónimos para parecer

Ejemplos ?
La mujercita parecía inmune, por ventura; no había modo de que sus uñitas tentaran a los piques, de diez de los cuales siete correspondían de derecho al nene y sólo tres a su padre.
Era don Alvaro de Córdoba y Alvarez de Toledo un hombre sumamente distinguido, todo afeitado ya a aquella hora; como de sesenta años de edad; de cara redonda, pacífica y amable, que dejaba traslucir el sosiego y benignidad de su alma, y tan pulcro, simétricamente y atildado en el vestir, que parecía la estatua del método y del orden.
Era una mujerona, apoyada en una vara de aguijón... Parecía pedir limosna, pues tendía la mano izquierda; pero el curita, que había sido estudiante, vio que lo que hacía la supuesta mendiga era una seña indecorosa.
Y Mansegura, después de cerciorarse de que el señorito quedaba bien amañado, se entró en el pinar, recobró su escopeta, echó una mirada de dolor y de triunfo a Sendiño, que parecía dormir, y dejando el camino real, se perdió en los montes, por atajos de él conocidos, en dirección de la frontera portuguesa.
La mencionada joven parecía el símbolo, o representación viva con faldas, del sentido común, tal equilibrio había entre su hermosura y su naturalidad, entre su elegancia y su sencillez, entre su gracia y su modestia.
(pensé.) Pero ¿de qué día? Una sombra más obscura que el tenebroso aire de la prisión se inclinó sobre mí. Parecía un hombre... ¿Y los demás?
Lo dicho por el tío Cantales parecía haber interesado en grado sumo a los nacidos en Teba y en Alcalá de los Gazules, y -Oiga osté, agüelo -preguntóle éste al tío Cantales, con acento un tantico inseguro-, ¿jacia aónde irigían el ala esos güenos mozos?
Calló Sócrates y se produjo un largo silencio. Sócrates parecía ocupado con lo que acababa de decir; nosotros también lo estábamos, y Cebes y Simmias hablaban en voz baja.
¡Qué cara! ¡Se parecía a la de los santos que el rey Nerón echaba a los tigres, según dicen los padres predicadores. Los bandidos sintieron moverse algo dentro de su pecho, pues se miraron unos a otros...; y viendo que todos estaban pensando la misma cosa, uno de ellos se atrevió a decirla...
Y si sabía que los dichos clérigos eran de los reverendos, digo que más con dineros que con letras y con reverendas se ordena, hacíase entre ellos un Santo Tomas y hablaba dos horas en latín: a lo menos, que lo parecía aunque no lo era.
¿Qué hora podía ser? Me parecía caminar desde hacía un tiempo infinito pues mis piernas desfallecían, mi pecho jadeaba y sentía un hambre horrible.
Alrededor del rancho la tierra blancuzca del patio, deslumbraba por el sol a plomo, parecía deformarse en trémulo hervor, que adormecía los ojos parpadeantes de los fox-terriers .