patalear


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  • verbo

Sinónimos para patalear

cocear

Sinónimos

Ejemplos ?
Nunca sabemos quién es el narrador, puesto que hay un juego continuo entre la primera persona narrativa y la narración omnisciente: Lo vieron pasar uno, dos, y al tercer tumbo lo vieron, lo adivinamos meter la cabeza, impulsarse con un brazo para pescar la corriente, poner el cuerpo duro y patalear.
Y la chiquilla, sacando un largo cuchillo de una rendija de la pared, lo deslizó por el cuello del reno. El pobre animal todo era patalear, y la chica venga reírse.
Movimiento Flor: Lanza fuego Color del conejo: amarillo Movimiento/s "especial/es": Tragar enemigos, convertirlos en huevos y lanzarlos. Al mantener pulsado el botón B, patalear para ganar un poco más de altura y llegar así a lugares menos accesibles.
En el terreno de los invitados, se esperaba a Terence Fisher y Christopher Lee pero nunca llegaron, así que los asistentes tuvieron que conformarse con el teórico y cineasta francés Alexandre Astruc (que presentaba su alabada adaptación de Poe Le puits et le pendule) y la desconocida actriz polaca Dianik Zurakowska, protagonista de la aún más ignota película española La Llamada, de Javier Seto, cuyo pase, por cierto, fue boicoteado por una parte de la escasa crítica presente, inaugurando una tradición que aún persiste en ocasiones. En palabras de un lector de la revista Nueva Dimensión: "se dedicaron a hablar, gritar, patalear, silbar, gruñir y rebuznar".
El burro dio dos pasos y, luego, alzando la cabeza, aspirando con ansia el aire fresco de la tarde, se arrojó al suelo y comenzó a patalear con movimientos convulsivos.
hasta que le da un calambre Y se cai a patalear, y a temblar muy fiero, hasta que se estira el salvaje; y, lo que espira, le sacamos una lonja que apreciamos el sobarla, y de manea gastarla.
De repente saltó el finado, agarró un chara y se lo llevó disparando hasta la vizcachera, alcanzando sólo el avestruz a darse cuenta de la catástrofe cuando no podía más que patalear de rabia en la boca de la cueva.
Allí, lo levantó, lo hizo pasar a fuera, pasó él, y en el pastito verde y tupido, le cortó la garganta y lo dejó desangrarse y patalear, en los últimos estertores de la muerte, mientras iba él a buscar la chaira, y que los perros, ávidos, sorbían en el suelo, la sangre espumante, a medida que iba saliendo en borbollones.
Y eso que vivían en uno de esos hacinamientos humanos, entre cuatro paredes destartaladas, viejas, feas, en la callejuela inmunda de las mujeres perdidas, hedionda a todas horas, alumbrada de noche por escasos faroles, y donde resuenan en perpetua llamada a las zambras de echacorvería, las arpas y los acordeones, y el ruido de los marineros que llegan al burdel, desesperados con la castidad de las largas travesías, a emborracharse como cubas y a gritar y patalear como condenados.
No; apenas han dado las diez, el sábado, por la mañana, empiezan a chisporrotear las gruesas de cohetes de la India, llenando el aire de ruido alegre, de humo y de olor a pólvora, espantando los caballos atados en el palenque, haciéndolos patalear y tirar de los cabestros.
La conversación parecía terminada cuando el farmacéutico juzgó conveniente lanzar una nueva pulla. He conocido a sacerdotes que se vestían de paisano para ir a ver patalear a las bailarinas.