patrón


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Sinónimos para patrón

Sinónimos para patrón

Ejemplos ?
u otras equivalentes; olvidándose absolutamente de la denominación de patrón o patrona, que comúnmente suelen usar todos los soldados.
Los remeros, apercibidos de lo grave del paso que se disponía a dar el patrón, hicieron crujir los remos al tremendo ímpetu de sus brazos.
Los perros comprendieron que esta vez todo concluía, porque su patrón continuaba caminando a igual paso como un autómata, sin darse cuenta de nada.
Y si esta ambición no estaba en todos los pechos, todos los peones comprendían esa mordedura de contrajusticia que iba, en caso de llegar, a clavar los dientes en la entraña misma del patrón.
¿Curarse de una fiebre perniciosa allí donde se la adquirió- No, por cierto; pero el mensú que se va puede no volver, y el mayordomo prefería hombre muerto a deudor lejano. Podeley jamás había dejado de cumplir nada, única altanería que se permite ante su patrón un mensú de talla.
-¡Cía babor, avante estribor! Los remeros, obedientes a la voz del patrón, hundieron los remos en las aguas espumeantes... El mar sacudía sus hirvientes olas con furor creciente; el viento azotaba como con invisibles látigos el dorso de las olas que se encrespaban al poderoso castigo; en el cielo amontonábanse las nubes cerrando el paso a los rayos del sol, que ponía en ellas fantásticos cárdenos matices de un fulgor amarillento.
El timonel, firme en su lugar, calada la gorra hasta los ojos, parecía adherido al barco; los remeros se encorvaban y desencorvaban jadeantes; la barca avanzaba lentamente entre remolinos de espuma. -Mala cara presenta esto -dijo el Áncora, dirigiéndose al patrón al mismo tiempo que ponía su mirada en la imponente lejanía.
Al mes siguiente se fue, y Subercasaux pasó todas las penas para reemplazarla con tres o cuatro hoscas muchachas arrancadas al monte y que sólo se quedaban tres días por hallar demasiado duro el carácter del patrón.
El cachorro, erizado aún, se adelantaba y retrocedía con cortos trotes nerviosos, y supo de la experiencia de sus compañeros que cuando una cosa va a morir, aparece antes. — ¿Y cómo saben que ése que vimos no era el patrón vivo?
Recordó entonces a un muchachón que había tenido una vez, listo y trabajador como pocos, quien le había manifestado riendo, el mismo día de llegar, y mientras fregaba una sartén en el suelo, que él se quedaría un mes, porque su patrón lo necesitaba; pero ni un día más, porque ese no era un trabajo para hombres.
-Probaremos. -A ver, muchachos, tos a los remos -gritó el patrón, empuñando la bocina. Momentos después la barca acercábase a la costa en dirección a la Cala del Almejero.
Fue en ese momento cuando Old, que iba adelante, vio tras el alambrado de la chacra a míster Jones, vestido de blanco, que caminaba hacia ellos. El cachorro, con súbito recuerdo, volvió la cabeza a su patrón, y confrontó.