penitencia


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Sinónimos para penitencia

Ejemplos ?
Vosotros, hijos de la Revolución, venís a sacar a España de su tradicional abatimiento, a despreocuparla, a disipar las tinieblas religiosas, a mejorar sus anticuadas costumbres, a enseñarnos esas utilísimas e inconcusas «verdades de que no hay Dios, de que no hay otra vida, de que la penitencia, el ayuno, la castidad y demás virtudes católicas son quijotescas locuras, impropias de un pueblo civilizado, y de que Napoleón es el verdadero Mesías, el redentor de los pueblos, el amigo de la especie humana....» ¡Señores!
Y tú encontrarás un amigo, sin saber cómo; se reunirán, y al acercarse la primavera irán a pasear por la muralla, mientras todas las campanas doblan llamando a la penitencia y a la oración.
Pero aquellos que no hayan cometido más que faltas que pueden ser expiadas, aunque muy graves, como la de haberse dejado dominar por la ira contra su padre o su madre o haber matado a alguien en un arrebato de cólera y que han hecho penitencia toda su vida...
Este libro tenía escrito ocho años antes de mi prisión; quedó con los demás papeles míos embargados, y fueme restituido en mi libertad. Nada de lo que es mío tiene algún precio: en todo mi propia ignorancia me sirve de penitencia.
Cuando dije amé, siempre me punzaron la sonrisa de una insólita abstinencia de ceniza que rechaza la torpe penitencia tras la brisa que en mi sed ahogué.
Poco aprovecharían todos los medios ponderados y cuantos la Providencia humana podría pensar o aplicar, si no se procurase aplacar la ira divina por medio de una pública y fervorosa penitencia.
---Voto á mil diablos (decia) (248) ¿Quereis abrir ó me voy? ---Vuelve enemiga fantasma (Decia el juez) vuelve á Dios Yo haré por ti penitencia.
La voluptuosa se acercó hasta la peña de la penitencia donde YAPPAN cantaba un himno a la creación y con una encantadora y musical voz le habló.
Viendo el triunfo de su elocuencia, el santo varón ya sonrió benévolo: —La penitencia la haremos juntos. Yo le miré sin comprender.
Y así mismo á vos y todos los nominados por vuestros propios nombres, una vez en la vida, y á todos en artículo de muerte aunque ésta no se siga, imponiéndoos penitencia, os podrá absolver y conceder remisión de todos vuestros pecados por autoridad Apostólica.
Entonces QUETZALCOATL propuso que en compensación a la verdadera vida virtuosa que había llevado YAPPAN, pero que por la astucia de YAOTL y TLAZOLTEOTL, dirigidos por TEZCATLIPOCA, había caído en tentación y se había profanado la roca de la penitencia...
YAPPAN no hizo caso, pero al oír que ella le decía su anhelo de también alcanzar la perfección y convivir con él sobre la peña de la penitencia, el virtuoso la miró y quedó seducido.