pensar

(redireccionado de pensase)
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  • all
  • verbo
  • locución

Sinónimos para pensar

razonar

Sinónimos

imaginar

Sinónimos

intentar

Sinónimos

ni pensar

Sinónimos

  • ni hablar

Sinónimos para pensar

decidir

Ejemplos ?
Si pensase igualmente en elogiar ante la nación cualquier transferencia del tipo que menciona, sería necesario investigar en las circunstancias de la transacción, para ser capaz de garantizar su absoluta equidad.
Silhouete había impreso un libro sobre la concordia entre la religión y la política, antes de que pensase en ser contralor general de rentas; y su suegro el médico Astruc había publicado las memorias donde el autor del Pentateuco había podido tomar todas las cosas admirables que habían pasado tanto tiempo antes que él.
Era absolutamente necesario que el pueblo americano antes de que pensase seriamente en emprender una reforma tan tremenda como la que estaba implicada en la sustitución del capitalismo público por el privado, estuviese plenamente convencido no por argumentos solamente, sino por abundante amarga experiencia y convincentes ejemplos perfectos, que ningún remedio menos completo o radical bastaría para los males de la época.
La gente era el único y supremo poder final, y su voluntad era absoluta." "Si, entonces, a la mayoría no le gustase un acuerdo existente, o pensase que ello era para su conveniencia, ¿podían cambiarlo tan radicalmente como quisiesen?" "Ciertamente; la mayoría popular podía hacer cualquier cosa si era lo suficientemente amplia y con la suficiente determinación." "¿Y la mayoría, entiendo, eran los pobres, no los ricos--los únicos a los que les tocaba la parte mala de las desigualdades que prevalecían?.
Tanto deseo tenía la reina de saber la causa de aquella demanda, y así, después que la camarera alcanzó lo que por entonces deseaba, contó a la reina los amores de su hijo y cómo temía que si no le daban por mujer a Isabela, o se había de desesperar, o hacer algún hecho escandaloso.Y que si había pedido aquellos dos días, era por dar lugar a que su majestad pensase qué medio sería a propósito, y conveniente, para dar a su hijo remedio.
La situación de sus masas trabajadoras no sólo era más horrible que la de muchos pueblos contemporáneos, sino que era, como lo demuestran las más cuidadosas comparaciones económicas, peor de lo que había sido en el siglo quince, antes de que se pensase en el comercio exterior.
«Evidentemente es una comisión -se dijo el cohete-. Los recibiré con una tranquila dignidad.» Y engallándose empezó a fruncir las cejas como si pensase en algo muy importante.
Ese habría sido un título admirable para un libro de economía política hoy en día, cuando la producción y distribución de la riqueza se realizan en conjunto por y para la gente colectivamente; pero ¿qué significado podría concebiblemente haber tenido, aplicado a un libro escrito casi cien años antes de que se pensase en una cosa tal como una organización económica nacional, y escrito con vistas a instruir a los capitalistas en cómo hacerse ricos a costa, o al menos en total falta de consideración, del bienestar de sus conciudadanos?
Del sumo y verdadero sacrificio que hizo de sí mismo el mediador de Dios y de los hombres Por lo cual, el verdadero mediador, que tomando la forma de siervo se hizo medianero entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, aunque admite y recibe en la forma de Dios sacrificio con el Padre, con quien es igualmente un solo Dios verdadero, sin embargo, bajo la forma de siervo, más quiso ser incruento sacrificio que recibirle, para que ni aun por este motivo pensase alguno que se debía ofrecer sacrificio a ninguna especie de criatura humana.
Así como Aarón no consintió con el engañado pueblo en la construcción del ídolo siendo él engañado, sino que cedió y se dejó llevar forzado; ni es creíble que Salomón con error pensase que tenía obligación de servir a los ídolos, sino que le compelieron a ejecutar semejantes sacrilegios los halagos y caricias de las mujeres, así se debe creer que Adán creyó a su mujer, como cree uno a otro, el hombre a los hombres, el marido a su mujer, para quebrantar la ley de Dios, no engañado y persuadido de que le decía verdad, sino por condescendencia con ella, obedeciéndola por el amor que la tenía.
Y como aquella Medea, que con la tregua de un día que alcanzó del rey Creón, toda su casa y su hija con el mismo rey quemó en vivas llamas, así ésta, con sus imprecaciones infernales, que dentro en un sepulcro hizo y procuró, según que la beoda me contó, todos los vecinos de la ciudad encerró en sus casas con la fuerza de sus encantamientos, que en dos días no pudieron romper las cerraduras, ni abrir las puertas, ni horadar las paredes, hasta que unos a otros se amonestaron y juraron de no tocarla ni hacerle mal alguno, antes, de darle toda ayuda y favor saludable contra quien algo de mal le pensase hacer.
¿Qué maravilla que lo pensase, pues que era compelida a que de su propia gana y por sus propios pies entrase al infierno, donde estaban las ánimas de los muertos?