Ejemplos ?
En la primera hora de quietud pensativa volvieron a mi mente escenas del pasado, fantasmas de los años muertos, recuerdos de lecturas remotas; luego lo particular cedió a lo universal; algunas ideas generales, como una teoría de musas que llevaran en las manos las fórmulas del universo, desfilaron por el campo de mi visión interior.
Mucho después de abandonar aquel asunto para ocupamos de otros, todavía continuaba así; únicamente, levantado sus ojos de vez en cuando, clavaba su mirada pensativa en el doctor, en su mujer o en los dos.
Miss Mills estaba más pensativa que de costumbre cuando Dora, que había ido a buscarla, la trajo, supongo que sería porque lo que acababa de suceder despertaba los ecos dormidos en las cavernas de la memoria.
Un sudor frío le moja las sienes, el cansancio la dobla, y en la claridad fría y difusa del amanecer que se filtra por los cristales y va atenuando, atenuando la luz tibia de la lámpara que alumbró la velada pensativa, siente un escalofrío que la obliga a levantarse, a absorber dos cucharadas de jarabe de opio para conciliar el sueño por una hora y a amontonar sobre el catre de bronce dorado los blandos edredones forrados en suave seda, para devolverle calor a su cuerpecito endeble, minado por la tisis, que dormirá ahora, en el tibio nido por breve espacio, y para siempre, dentro de unos meses, en el fondo de la tumba, bajo el césped húmedo del cementerio!...
Hasta un frasco de anisete había en la mesa, con su forro de paja. Pero Masicas estaba pensativa. Y a Loppi ¿quién le daba todo aquello?
La naturaleza, pero la naturaleza contemplada así, sin que una voz humana interrumpa el diálogo que con el alma pensativa que la escucha entabla ella, con las voces de sus aguas, de sus follajes, de sus vientos, con la eterna poesía de las luces y de las sombras.
-Nada tan fácil. Acabo de verla sola y pensativa apoyada en la verja, mientras que en la glorieta ríen y hablan. -Ve a decirle que estoy esperándola en mi cuarto.
Salieron del comedor, él adelante, ella atrás, y al volver la cabeza para que fuera mía otra mirada larga, pensativa y profunda de los grandes ojos azules, el brillo de éstos, la palidez exangüe y como luminosa del semblante y la esbeltez del cuerpo largo y delgado, les dieron a mis ojos, al verla, así, sobre el fondo negro que enmarcaba la puerta, el aspecto de una aparición.
La dama regresó pensativa a la desfasada estancia de la residencia mexicana y se recargó en uno de los pilares, como afligida por la mala nueva, pero...
Su hermana, cansada de cinco horas paternales, quería observar por su cuenta. Detenida al pie del cerco, miraba pensativa la cresta.
Habrían bordado aquello sobre algún bastidor de palisandro, mueble gracioso que se ocultaba a todas las miradas, delante del cual habían pasado muchas horas y sobre el que se habrían inclinado los suaves rizos de la bordadora pensativa.
-No diré yo que lo sea, pero el hombre que tiée hipotecá la chaveta a una mujer, ese hombre no se está de palique hora y media con otra en una esquina. -¡Con que hora y media! -exclamó Dolores poniéndose pensativa. -Hora y media justas y cabales.