pera

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Sinónimos para pera

perilla

Sinónimos

Sinónimos para pera

barbilla

Sinónimos

Ejemplos ?
-Si tal se prueba -dijo irritado su señoría, que era hombre de no partir peras con nadie en lo tocante a su cargo-, no le salvará mi amor paternal de que la justicia llene su deber degollándolo por mano del verdugo; que el que por su gusto se traga un hueso, hácelo atenido a su pescuezo.
Dice la tradición que el demonio fue allí por lana y salió trasquilado, porque se encontró con la horma de su zapato, esto es, con gente que sabía más que él y que le puso las peras a cuarto.
Sin ella quedose Luisito, muy contrariado y más cansado; y como se había atracado de peras y la larga carrera le había descompuesto el estómago, éste no se aquietó hasta que el niño hubo echado cuanto tenía en su cuerpo, con tan poco tino que manchó las sayas de una criada que volvía de la compra; y como fuese poco sufrida, cogió del cesto lo primero que le vino a mano, que era harina que llevaba envuelta en un papel, y tirola a la cabeza de Luisito, cuyos negros cabellos y moreno rostro quedaron como buñuelo cubierto de azúcar.
Tiempo es de perdonar agravios, y advierta vuesa merced que mi pecado y el de Adán tienen parentesco en muchas cosas, pues si a él le echaron del paraíso por una manzana, a mí por muchas peras.
Un pensador Filósofo decía: «El jardín adornado de mil flores, Y diferentes árboles mayores, Con su fruta sabrosa enriquecidos, Tal vez entretejidos Con la frondosa vid que se derrama Por una y otra rama, Mostrando a todos lados Las peras y racimos desgajados, Es cosa destinada solamente Para que la disfruten libremente La oruga, el caracol, la mariposa: No se persuaden ellos otra cosa.
Luego llegó la época de la recolección. Las peras v manzanas maduraban lentamente, y Nahum aseguraba que sus huertas tenían un aspecto más floreciente que nunca.
Luego llegó la época de la recolección. Las peras v manzanas maduraban lentamente, y Nahum aseguraba que sus huertos tenían un aspecto más floreciente que nunca.
La fruta estaba madura, y una preciosa mañana el señor se dio cuenta de que alguien había entrado en su huerto durante la noche y le había quitado más de un saco de peras de agua.
Accedió el lobo, y la zorra, en lugar de ir al bautismo, se metió en casa del lobo, se comió una buena parte de la miel, cogió nueces, avellanas, higos, peras, almendras y cuanto pudo rapiñar, y se fue al campo a comérselos alegremente con unos pastores, que en cambio le dieron leche y queso.
El que haya sido seguro que volverá esta noche. Es necesario que uno de vosotros acuda al huerto para saber quiénes son los bandidos que nos roban nuestras peras.
Compramos avellanas, peras, cerezas y rosquillas en todos los puestos de la romería; convidámonos recíprocamente la familia, el exclaustrado y yo; vi un desafío a los bolos entre mozos del lugar y otros tantos forasteros; oí los «¡vivas!» que nos echaron dos danzantes, encaramándose unos sobre otros hasta formar lo que ellos llaman castillo, y los que también hubo para las demás personas que les habían dado dinero; y volvimos a casa al anochecer, despidiendo al predicador después de haber tomado chocolate y agua de limón todos juntos, como si no hubiéramos comido al medio día.
Pancho Sales murió leal a la causa española, y asegurando que a la, larga el rey nuestro amo había de reivindicar sus derechos y ponerles las peras a cuarto a los ingratos rebeldes.