perfección


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Sinónimos para perfección

perfeccionamiento

Sinónimos para perfección

perfeccionamiento

Ejemplos ?
Si logras superar todas las pruebas que te asaltarán en las dimensiones de lo macabro, tendrás la oportunidad de cumplir una segunda vida de perfección; si no, quedarás hundido en la maldad eterna de la regresión.
Allí dentro, con serenidad majestuosa, el hombre y la mujer creadores aguardaban junto a Huehueteotl, el viejo Teotl, la primera energía, el abuelo fuego, que las aguas descendieran y ellos pudieran volver a poblar con verdaderos humanos a la tierra. Había pasado el primer ciclo de la evolución de la humanidad en su camino hacia la perfección.
Regula el mismo sus costumbres, con la más grande tranquilidad, que llegue a la perfección de su alma, la cual, en cualquier oportunidad de las cosas, no crea que algo le ha sido robado, no nada dado, antes tenga siempre el mismo comportamiento.
Lo grande no se sentía como grande; lo puro no sobrecogía los corazones; la palidad de perfección y excelsitud era invisible para aquellos hombres, como un rayo ultravioleta.
Por esto, cada hombre tendría que vivir un tiempo desmedido para poder aprender cómo usar a la perfección de todas sus disposiciones naturales; o, si la Naturaleza ha fijado un breve plazo a su vida (como ocurre), necesita acaso de una serie incontable de generaciones que se trasmitan una a otra sus conocimientos para que, por fin, el germen que lleva escondido la especie nuestra llegue hasta aquella etapa de desarrollo que corresponda adecuadamente a su intención.
TERCER PRINCIPIO La Naturaleza ha querido que el hombre logre completamente de sí mismo todo aquello que sobrepasa el ordenamiento mecánico de su existencia animal, y que no participe de ninguna otra felicidad o perfección que la que él mismo, libre del instinto, se procure por la propia razón.
Si aquél con la desvergüenza, y con los continuos oprobios con que se habituó a no avergonzarse, pudo conseguirlo, ¿por qué no lo ha de alcanzar el que con estudios nobles y con el adorno de la sabiduría hubiere llegado a alguna perfección?
En fin, su vestuario era tan relumbrante y maravilloso que parecía, por el gran resplandor que despedía a sus espaldas, una serpiente emplumada, una bellísima serpiente que había superado su arrastrarse de animal sobre la tierra y se había elevado a una perfección de ave o de estrella.
TEZCATLIPOCA bien que sabía de las pasiones del amor, pues en cierta ocasión se había enamorado con tal fuerza de XOCHIQUETZAL, la dadora de las hermosas flores cósmicas y arrebatándosela a la lluvia fecundante de TLALOCTLI, la quiso para sí y se la llevó a su paraíso de estrellas y de espejos, el TAMOANCHAN, ubicado en la Vía Láctea, más allá del espacio que vemos; donde la convirtió en la adornadora de los amores y la usó para controlar a los hombres y a las mujeres con el fin de que no avanzaran más hacia la perfección y sólo se reprodujeran como animales, pues XOCHIQUETZAL constituía un peligro para su imperio, si se unía con QUETZALCOATL.
Y si a esta necesidad básica de lo humano, le agregamos otras que responden a los rasgos exclusivos del homo sapiens (no incluimos, por tanto, las necesidades fisiológicas y de seguridad por ser comunes a la parte animal del hombre: alimento, líquido, refugio, sexo, sueño, oxígeno, resguardo): necesidad de amor y pertenencia, de arreglo, de actualización del yo, de saber y comprender, de lo estético, de crecimiento en los valores del ser (autorrealización, significación social, autosuficiencia, recreación, sencillez, orden, auto exigencia, perfección, vitalidad, belleza), la consecuencia inmediata es pensar en lo tremendo que resulta efectuar un verdadero giro de ciento ochenta grados en los planes educativos.
En esta Tierra tan perfecta, todo es de una perfección proporcionada a ella, los árboles, las flores y las frutas; las montañas y las piedras tienen un pulido y un brillo tales, que ni el de nuestras esmeraldas ni nuestros jaspes ni zafiros puede comparársele.
El traje oscuro que llevaba, pasado de moda y al parecer de casimir muy fino, ajustaba a la perfección con la delgadez de su soberbia humanidad.