pesadumbre


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Sinónimos para pesadumbre

Ejemplos ?
Con que tio Dios os guarde, Que he apretado bien los puños Y tengo varios rasguños, Segun creo, y se hace tarde. (105) Y en tanto que hablaban esto Don Godofredo y el duque, El rey se salió del circo Con ira ó con pesadumbre.
Todo era dentro abandono; Desde el suelo a la techumbre Vio él triste con pesadumbre Polvo y miseria no más; Y doquier que los tendía, Sólo encontraban sus ojos De otro tiempo los despojos, Que no ha de volver jamás.
Allí pidió permiso a los discípulos para ver a QUETZALCOATL, pero ellos se lo negaron diciéndole: -Anda vete, viejo, que no lo puedes ver, porque está enfermo y le darás pesadumbre.
La pobre COATLICUE se deshizo en llanto ante tamaña ingratitud e injusticia; sintió un pánico tan tremendo que comenzó a temblar; de pronto, sintió que la madeja de plumas se movía por su cintura y al querer apresarla, asombrada escuchó una voz viril que le decía: -Madrecita, no me lastimes ni te acongojes, yo, el más pequeño de tus hijos, pero el más grande, te defenderé. Sin saber cómo explicar todo aquello, al momento se le aquietó el corazón y se le quitó la pesadumbre que tenía.
Ven, ven a mí, que es justicia que los vates castellanos den un apretón de manos al que tuvo aquí su hogar. Que yo os conozca; cercadme: yo soy leal; soy un viejo que sin pesadumbre dejo mi puesto a la juventud.
Sobrecogióme insólita penosa incertidumbre, que al fin en pesadumbre degeneró y afán; cual desertor que teme ser visto, avizoréme y anduve como prófugo un mes por Perpiñán.
Vuestro lenguaje no es muy reverente para usado en esta casa, y conmigo; pero os le perdono, porque me perdonéis la pesadumbre que voy a daros.
Volvióse a la posada lleno de confusión y de tristeza; halló al que ya tenía por amo con no menos pesadumbre que él traía, a quien dijo de la manera que quedaba su compañero, y del peligro de muerte en que estaba el herido, y del suceso de su asno.
En cuanto llegó, empezó a subirlo con gran ligereza y sin pesadumbre, mientras que quienes lo seguían, se atascaban en la arena que cubría la falda de aquel monte y les costaba mucho trabajo y esfuerzo avanzar.
Y cuentan además que "Venido a menos le fueron abandonando aquellas mujeres que antes lo rodeaban y, al ir perdiendo la salud por la pena que le embargaba, ya macilento y triste, se dio a implorar la pública caridad, sentándose en cuclillas en la esquina de la que fuera su casa gimiendo de pesadumbre y de pobreza, moviendo a lastima." Y se asegura que "Algunos le socorrían, pero otros indignados, le escupían y le humillaban al pensar por aquella esquina, donde siempre" se le veía.
De noche o de día su figura encorvada parecía incansable. -¡Qué triste!- Muchos comentaban -¡Cuánta pesadumbre! -¡Cuán grande soledad se adivina en la melancolía de sus ojos!
Y no es que estos señores fueran a políticos, lo que pasa es que, como dice el pueblo: "el dinero se va al dinero", y con pesadumbre observamos en nuestras campañas que además del desmedido apoyo económico con que gozaban y gozan los candidatos de la imposición gubernamental, además del irrestricto apoyo en el presupuesto nacional, todavía alcanzaban, en muchos casos, el otorgamiento de fuertes cantidades de algunos banqueros.