peso


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  • locución

Sinónimos para peso

pesantez

peso específico

Sinónimos

quitarun peso de encima

Sinónimos

Sinónimos para peso

pesa

Sinónimos

Ejemplos ?
Los gastos de transporte de los envíos de socorros para los internados que, a causa del peso o por cualquier otro motivo, no puedan serles remitidos por vía postal, correrán por cuenta de la Potencia detenedora en todos los territorios bajo su control.
Si yo cogiera al infame que me ha traído a esta casa, nada más que a fastidiar a ustedes y a deshonrarme... -Trajímosle en peso yo y la señora y la señorita...
Porque Lucía, hija al fin de los Amadei, no había nacido para la mortificación y el dolor, sino para agotar las alegrías de la vida, para recrearse en el grato sonido del bandolín, en el armonioso ritmo de las estancias de los poetas, en la magia del color, en la dulce y misteriosa calma de los jardines, donde sonreía la eterna hermosura de las estatuas griegas y sólo el peso de ajenas culpas y el anhelo de la expiación la habían arrojado palpitante de angustia y de terror al pie de los altares, donde a cada minuto recordaba involuntariamente el mundo y sus goces.
Curro comprendía todo esto, presentía algo que le llenaba el corazón de frío, y una tarde en que a solas con sus amarguras pensaba lleno de ira y sentimiento en el desvío de la hembra que tan mal le pagaba sus sacrificios: -¿Se puée pasar?-preguntó desde la puerta el señor Juan el Cachiporra, el cual, al oír la voz gutural y ronca del paciente dándole la solicitada venia, penetró en la estancia, con paso torpe y lentísimo, como si costárale ya trabajo arrastrar el peso de su piel arrugada y de su ya caduca osamenta...
Y no es eso sólo, sino que ahora con este con qué y aluego con el otro, lo tengo en casa cuarenta veces ar día, y po eso me he determinao yo a venir pa decille a su mercé que no es que a mí me agravie la voluntá que a la muchacha le tiée el zagal, que si ella es una rosa de Jericó, él es tamién una prenda, pero es que mi zagala está entoavía en capullo y la mies que mejor se trilla es la que más el sol dora; y además, y sobre to, y platicándole a su mercé con er corazón en la mano: la verdá es que a mí er peso de la edá me tiée ya enterrao cuasi jasta los corvejones y er día menos pensao sarta un terral y me reseca der to y me arranca de la cepa...
Estas máculas, mi querido Cebes, son una pesada envolvente terrestre y visible, y el alma cargada de este peso es arrastrada todavía por él hacia este mundo visible, por el temor que a ella le inspira el mundo invisible, o sea, el infierno, y va errante, como se dice, a los lugares de sepulturas, vagando alrededor de las tumbas, donde se han visto fantasmas tenebrosos, como son los espectros de estas almas, que no han salido del cuerpo purificadas del todo, sino conservando algo de esta materia visible que todavía las hace visibles.
La emoción no me alcanza; »no tiene amor mi vida ni mis días sentido. »Me han negado los cielos el sagrado latido; »para mí han falseado el peso en la balanza.
Sabía que sin esta defensa, en el cuerpo la loriga y el escudo y la celada eran peso molesto y una confisión resplandeciente y grabada del temor del espíritu.
Claro que llegarán, no seas pesado... ¡Ven aquí, Bill, agárrate a esta cuerda!... ¿Aguantará este peso el tejado?... ¡Cuidado con esta teja suelta!...
Sumidos en estas cavernas sin darnos cuenta de ello, creemos habitar en lo alto de la Tierra, casi casi como cualquiera que constituyera su morada en las profundidades del Océano se imaginara habitar encima del mar, y viendo a través del agua, el sol y los otros astros, tomara el mar por el cielo, y como por su peso o por su debilidad no habría subido nunca a la superficie y ni siquiera habría sacado la cabeza fuera del agua, no habría visto que estos lugares que habitamos son mucho más puros y bellos que los que él habita, ni encontrado a nadie que pudiera informarle de ello.
-Aquí hay uno que paece un tocino... Mírelo usté, y tómelo al peso... Y cogiendo a nuestro héroe por las patas, a pesar de una desesperada resistencia, sopló la mujer sobre el plumaje de los zancos, para hacer ver la piel estallante de grasa.
Aquel de los dos países a cuyo favor queden anexadas las provincias de Tacna y Arica, pagará al otro diez millones de pesos moneda chilena de plata o soles peruanos de igual ley y peso de aquella.