Ejemplos ?
DON PEDRO ¡Ahí tiene usted las que criticaban El Sí de las Niñas! Dos de ellas, que han pasado la noche coqueteando con ese pisaverde, y bajaban desesperadas porque no había subido a visitarlas.
-Eso no más ha de ser -dijo Severo Rendón, allí presente, con gran disgusto de Pérez y Cueto, que no lo podía pasar «por chisgaravís, meterete y urdemalas, además de pisaverde y mujeriego», según decía-.
no será una habitación de pisaverde, pero ya dispensará usted a un pobre viñero que no ha tenido nunca un céntimo; los impuestos se lo llevan todo.
-Pero yo no quiero ser desgraciado en mi casa y ver dentro de diez años a un joven pisaverde como Julliard rondando a mi mujer y dirigiéndole versos desde el periódico.
Antes de abandonar la corte se encuentra metido en los amores entre Clara, doncella repolluda, y un galán pisaverde al que se encarga de transportar a casa de la moza escondido en un cofre que se desfonda descubriendo toda la treta, con nuevo saldo de palos y golpes a Lázaro, quien sin embargo logra pasar el castigo al escudero; conoce a unos gitanos y se vuelve a tropezar con la repolluda y el pisaverde en una venta a las afueras de Valladolid, donde el Santo Oficio arremete contra los hermanos que quieren vengar a la ligera de cascos dama.
En sentido parecido pero más coloquial, el término «pisaverde», con el significado de 'hombre presumido y afeminado, que no conoce más ocupación que la de acicalarse, perfumarse y andar vagando todo el día en busca de galanteos'.
Existe una discusión sobre si esta era una versión paródica elaborada por los propios ingleses sobre el verso original, pero en cualquier caso fue adoptada con entusiasmo por los rebeldes americanos. En España se tradujo por pisaverde.
Tan buena cabeza tiene la señorita que se representa en la estampa como el pisaverde que la está dando conversación: y en cuanto a las viejas, tan infame es la una como la otra.
Antes de abandonar la corte se encuentra metido en los amores entre Clara, doncella repolluda, y un galán pisaverde al que se encarga de transportar a casa de la moza escondido en un cofre que se desfonda descubriendo toda la treta, con nuevo saldo de palos y golpes a Lázaro, quien sin embargo logra pasar el castigo al escudero; conoce a unos gitanos y se vuelve a tropezar con la repolluda y el pisaverde en una venta a las afueras de Valladolid, donde el Santo Oficio arremete contra los hermanos que quieren vengar a la dama.