pitar


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  • all
  • verbo

Sinónimos para pitar

silbar

fumar

Sinónimos

Sinónimos para pitar

chasquear

Sinónimos

Ejemplos ?
En 2006 después de pitar en la Copa Mundial fue considerado el mejor árbitro de Europa, por sus distinas apariciones en partidos internacionales y su máxima eficacia al pitar.
Entre ellos se encuentran: Jacinto Benavente (El príncipe que todo lo aprendió en los libros), Alejandro Casona (Retablo jovial, Pinocho y Blancaflor), Federico García Lorca (La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón), Lauro Olmo (quien escribió junto a su compañera, Pilar Enciso: La maquinita que no quería pitar, El león enamorado, El raterillo), Alfonso Sastre (El circulito de tiza), Carlos Muñiz, Carmen Conde, Ana María Matute, Montserrat del Amo, etc.
Cabe destacar que este colegiado, hasta la fecha, ha sido el único árbitro no europeo en pitar en una Eurocopa, concretamente en la del año 2000 celebrada en Países Bajos y Bélgica, arbitrando entre otros encuentros la derrota de ante por la mínima.
-y el gañán avanzaba lentamente, como avanza un gato, arrastrándose casi. -Bueno, párate un poco y déjame pitar este cigarro. Hay tiempo...
Desde la borda del vapor, que sin pitar y bajo la lluvia cerrada parecía huir también para siempre de Misiones, Morán dirigió los ojos por sobre el monte bru­moso hacia el pueblo de la yerba mate, con su fiebre de ganancia que llenaba todo el país, y que para él no encerraba sino dos amores bajo los cuales, como a la sombra del capote que lo velaba, yacía muerto él.
JULIÁN GIMÉNEZ El puchero y el asao hay de juro que asentar, ¿quién me quiere convidar con un negro bien armao? MAURICIO BALIENTE Cigarro le voy a dar pero si quiere ármelo, porque este lo arreglo yo a mi modo de pitar.
–¿Y qué has hecho durante los años que has vivido? –¿Y qué hi di hacer?...Lo mismito qui haré hasta qui mi muera: –trabajar, pitar, comer, dormir...
Casio tiene la virtud de ser poco exigente. Juan, seguro ya de haber impedido un gasto inútil, le dice: —Si querés pitar, ¿por qué no abrís una cajilla de las caras?
Claro es que, en este mundo, cada hombre necesita un tirador; para el gaucho andariego, es la caja de seguridad, donde conserva todo lo que posee de mayor precio: es el cinturón que detiene las puntas del chiripá y sirve de asiento al cuchillo; en sus tres o cuatro bolsillos, se resguarda el boleto de la marca, para evitar tropiezos en el camino, cuando se va de viaje, arreando la tropilla; y el boleto de la señal de las ovejas, con la papeleta de guardia nacional, el papel de pitar y los pesitos que, por casualidad, y por poco tiempo, hay que encerrar.
El suicida vio como los borrachos se-guían masacrando su cuerpo, mientras él, como un enamorado se dejaba conducir por su salva-dor. Los suicidas no tenían perdón de Dios; los sacrificados, sí. A lo lejos se escuchaba el pitar de los tre-nes. Amanecía distinto.
Si ese señor Job gastaba tan buenas pulgas, fue porque tenía en la alacena muy ricos puros, de esos que llevan por nombre Club Nacional y que se encuen­ tran en casa de Ballén. Así cualquiera se aguanta y lluevan penas, que no en balde dice el refrán: A mal dar, pitar.
Uno al otro le decía: «Yo siempre espatriao estube y a veces tan pobre andube que ni pa pitar tenía; pero mi honor me decía sostenéte con valor, con firmeza y con ardor pa combatir la malicia, y serás de la justicia el más firme proteutor.