prócer


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  • adjetivo
  • sustantivo

Sinónimos para prócer

Sinónimos para prócer

Ejemplos ?
Yo, nieta de un prócer de la Independencia, hija de un republicano, sueño con un tribuno joven y elocuente, que, invocando el símbolo sagrado de la ventura humana: Libertad, Fraternidad, Igualdad, electriza al pueblo con el calor de su palabra; con el fuego de su mirada; y que al descender del pavés donde lo ha elevado el entusiasmo de la multitud, cae a mis pies y me llama su esposa.
Quiero dar una idea de esta melancolía, un hombre que cree en la amistad y llega a verla por dentro, un inexperto que se ha enamorado de una mujer, un heredero cuyo tío indiano muere de repente sin testar, un tenedor de bonos de Cortes, una viuda que tiene asignada pensión sobre el tesoro español, un diputado elegido en las penúltimas elecciones, un militar que ha perdido una pierna por el Estatuto, y se ha quedado sin pierna y sin Estatuto, un grande que fue liberal por ser prócer...
Pues aquí le entrego cuatro onzas. Supongo que el ilustre prócer no querrá ver la ley del oro... Dicen que eso es de judaizantes.
Los dos la miraban; el marido, el viejo y acaudalado prócer, con la satisfacción pasiva y moderada de la impotencia; el mozo, con la febril inquietud que pone en los ojos el deseo cuando la sangre es joven y la vida palpita en el organismo pletórica de energía y de poder.
¡Oh, yo podría poner mis manos sobre tus hombros de novicia y sacudirte en loco vértigo por lograr que cayese sobre mi tu caricia, cual se sacude el árbol prócer (que preside las gracias floridas de un vergel) por arrancarle la primicia de sus hojas provestas y sus frutos de miel.
Su vida es toda una novela, y tiene grande analogía con la del abate Rancé; como éste había merecido tener, el desengañado prócer, a un Chateaubriand por biógrafo.
Escrito para la junta de Sevilla por el prócer Camilo Torres T. en 1809...
El exclaustrado entró barboteando: —No debía volver a pisar esta casa, después de la manera como fuí afrentado por el ilustre prócer...
La dignidad de Prócer del Reino se pierde únicamente por incapacidad legal, en virtud de sentencia por la que se haya impuesto pena infamatoria.
Éste es el mismo que permitía a Francisco de Paula Santander, hoy héroe nacional de Colombia, cuando si fuésemos más lógicos debíamos considerarlo como prócer de América nacido en Bogotá, que escribiese en julio 6 de 1818 al Director del “ Correo del Orinoco ” una epístola en la que entre otras cosas, dice: “ aunque he nacido en la Nueva Granada no soy más que americano y mi patria es cualesquiera rincón de América en que no tenga el más pequeño influyo el gobierno español ”.
Esto, que el inocente paria no puede comprender, le amarga la posesión repentina de su tesoro. -¿Dónde será Cúcuta, ala? -dice al más prócer de sus flamantes tagarotes. -Eso es muy lejos: ¡por allá en los Llanos!
Un hombre de aventajado talle, con la frente vendada y el tabardo sobre los hombros, se destacaba en la puerta de mi alcoba. Su voz levantóse grave como en un responso: —¡Saludo al ilustre prócer y deploro su desgracia!