prócer

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Sinónimos para prócer

Sinónimos para prócer

Ejemplos ?
Sombra, y sombra que llega a negrura impenetrable de tinieblas en algún momento, encuentran los ojos que vueltos hacia aquel pasado, miran y observan, escrutadores hasta el detalle mínimo, la gestión de lo político: el tema de las altas esferas – casi siempre enrarecidas de aire de patria – donde desde 1826 se mueven y muestran los próceres civiles; los representantes de la soberanía que – digámoslo sin ambages – habían aprendido en su mayoría a caminar y maniobrar con distinción en las antesalas de Lecor; y los miembros del ejecutivo: estadistas inaccesibles al clamor popular, ediciones baratas de Rivadavia.
I La labor reaccionaria que acabo de acusar de los “próceres” civiles de 1826 y 1827, malhadada labor que pone sombras en un cuadro de luz, se inicia, externamente por lo menos, con la apertura del segundo período de sesiones de la Junta de Representantes de San José de Mayo.
Por el pronto ya tenemos el uniforme de los señores próceres, que es manto azul rastrero, según las venerandas leyes del siglo XIV, exceptuando el terciopelo, que no alcanzaron aquellos estamentos, si bien aquí entra el modificar aquellos venerandos usos según las necesidades del día; verdad igualmente aplicable al calzón de casimir, media de seda, hebilla y tahalí, de que nada dicen Pero López de Avala, ni Zurita, ni el Centón, pero que constituyen con la gola altibaja y demás este nuevo anticomoderno.
Hughes, el que representaba en la comisión a los comerciantes invitó a los delegados de la Argentina y el Uruguay a una comida de próceres: estaba Flint, que funge como de comisionado especial del gobierno, y figura aquí en lo alto del comercio y la vida ostentosa: padre notable, esposa bella, verano en Tuxedo, invierno en Florida: estaba Cornelius Bliss, otro de los delegados del gobierno, persona presidencial, magnate proteccionista de New York: estaba Plummer, príncipe del comercio de géneros, que bregó mucho y puso más porque el club de comerciantes que preside sacase electo a Harrison: estaba Ivins, demócrata a lo Cleveland, socio hasta ayer de los Grace que hacen el comercio con el Perú.
Pero esa labor será en Cuba menos peligrosa, por la fusión de los factores adversos del país en la guerra saneadora; por la dignidad que en las amistades de la muerte adquirió el liberto ante su señor de ayer; por la peculiar levadura social que, aparte de la obra natural del país, llevarán a la república las masas de campesinos y esclavos emigrados, que, a mano con doctores y ricos de otros días y próceres de la revolución, han vivido, tras veinticinco años de trabajar y de leer, y de hablar y oír hablar, como en ejercicio continuo y consciente de la capacidad del hombre en la república.
MACHALA EN LA EMANCIPACION El Grito de Libertad lanzado en Quito el 10 de Agosto de 1.809 hizo bullir la sangre rebelde y el ansia de libertad de los pobladores de Machala; y, aunque escasos de noticias por la falta de correo y de vías de comunicación, y, sobre todo, por el obligado hermetismo que debieron guardar nuestros Próceres, siempre trataron de seguir de cerca los pasos de la emancipación adheridos espiritualmente a la causa libertaria.
En descargo de los próceres que así hablaban, ¿puede alegarse, acaso, la excepción de que en esos días todavía era, o se había hecho remotísima la posibilidad de nuestra independencia?
De esta independencia nace el desembarazo con que he alabado francamente en distintas ocasiones, ora el amor de familia con que se ha solido colocar a los deudos y amigos de los gobernantes, cosa que ha variado ya enteramente; ora la prudente lentitud con que se han entregado y se entregan las armas a nuestros amigos; ora la oportunidad e idea con que se vistió a los señores Próceres...
ONSTITUCION POLITICA de Honduras 1982 DECRETO NUMERO N° 131, 11 de Enero 1982 PREÁMBULO Nosotros, Diputados electos por la voluntad soberana del pueblo hondureño, reunidos en Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios y el ejemplo de nuestros próceres...
Y esto me consta porque siento esparcirse sus cenizas y rugir de ira sus espíritus cada vez que las turbas los invocan como herederos de sus glorias; siento con cuánta saña y con qué valor desenvainarían el ya roñoso sable para romper todo círculo de parentesco con un pueblo iluso y deslumbrado que pisa y profana lo que ellos más veneraron; con unos próceres que hacen de la deslealtad y de la sedición un título de gloria y arrojan e insultan al Dios y al monarca propios, para brindar la nación entera a los derviches de Mahoma y a un príncipe extranjero, que la desdeñan porque la desprecian.
Ello no obsta, pues, para que los próceres unitarios sean venerados como héroes mientras se execra a los federales en esa historia enferma de maniqueísmo que aún hoy se suele oír repetir mecánica y absurdamente.
Por ser exactas estas consideraciones es que, aplicadas a la “Guerra de la Revolución Indiana”, explican muchos sucesos y actitudes que, mirados sin las debidas correlaciones, nos muestran más de una vez a algunos próceres en contradicción de hechos y renunciamientos.