Ejemplos ?
arta LXVOpiniones de los filósofos sobre la causa primera Me fui ayer con la enfermedad: (sobre la débil salud de Séneca ver Cartas LIV y CIV) por la mañana, se la quedó ella; por la tarde, me la dejó a mí. Probé, primero, mi espíritu con la lectura.
-Ahora no vayas a sacarla mañana para ver si ha echado raíces -advirtió Molly-; eso no se hace. Yo lo probé por dos veces con mis flores; quería ver si crecían, tonta de mí, y las flores se murieron.
6 Aparté su hombro de debajo de la carga; Sus manos se quitaron de vasijas de barro. 7 En la calamidad clamaste, y yo te libré: Te respondí en el secreto del trueno; Te probé sobre las aguas de Meriba.
21 Tampoco apliques tu corazón á todas las cosas que se hablaren, porque no oigas á tu siervo que dice mal de ti: 22 Porque tu corazón sabe, como tú también dijiste mal de otros muchas veces. 23 Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Hacerme he sabio: mas ella se alejó de mí.
Todo lo ignoro: hijo de un siglo inquieto y de una tierra que desolaba fratricida guerra, a mi primer cantar hicieron coro gritos discordes de furor y espanto, ayes de hiel y desgarrado llanto; no tuve tiempo de aprender; me hicieron salir al mundo solo, casi niño, los vaivenes del siglo; me perdieron mi familia y mis padres el cariño, yo no gocé jamás su compañía; yo me dejé arrastrar por el encanto de la santa y risueña poesía que amparó mi orfandad bajo su manto; y del Pindo a la sombra y al abrigo, cedí al instinto que nació conmigo, sentí mi inspiración, probé mi canto; y, no sabiendo más, di a mis cantares las frases de la fe de mi creencia, y conté las leyendas populares: pro eso me escucháis, esa es mi ciencia.
Me paré a escuchar. No había ruido. Debía de haberse ido. Probé el llamador. La puerta estaba cerrada con llave. Mi procedimiento había obrado como magia; el hombre había desaparecido.
—Sí. —¿No fallará? —El otro día lo probé. La bala atravesó dos tablones de albañil. Irzubeta agregó: —Si va bien en ésta me compro una Browning; pero por las dudas traje un puño de fierro.
Además, cuando probé el vino me pareció que estaba algo insípido y que contenía más migas de pan inglés de lo que podía esperarse en un vino extranjero.
Pero debido a que tenía el deseo de ser útil, incluso en una edad avanzada, probé la suerte cuando llegó el momento y desde entonces nunca he estado enfermo.
Tanto en las trampas del arte como en las de la ciencia, hay grandísimas emociones, y la emoción es, precisamente, el queso de las trampas de entretenerse. Pero yo ya probé el queso de todas las trampas y me da en cara: he aquí mi tragedia de la locura de no entretenerme.
¡Hasta cerdos había!... Yo no me senté en todo el día, ni probé bocado; pero, eso sí..., cuando llegué a casa, tampoco me dejaron descansar.
Y yo, señor, en Acuña Su ley imperial cumplia Pues probé su rebeldía Y le sentencié por tál.» Y asi diciendo el alcalde Que alentaba con trabajo Miró al Rey, que cabizbajo Meditaba en su sitial.