procaz


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  • adjetivo

Sinónimos para procaz

Ejemplos ?
? My Doliente ensoñación la altanería se bifurca en el miedo que la aterra y el odio procaz que se le aferra a un tenaz simulacro de osadía.
Cuando ella hace el amor conmigo, él nos disuelve con su mirada y nuestro tenue gemir de vientres se va agrandando con sus palmadas y cuando a punto del paraíso, fugaz, él nos prolonga las alas místicas con sus mordiscos de hambre procaz.
El astuto Iván había dejado a la vista lo suficiente para que la procaz princesa ansiara ver más, y mientras ella lo contemplaba con la respiración acelerada y las mejillas ardientes, él sintió que los encantos de tan selecto y delicioso bocado, inspeccionándolo con tal desfachatez, avivaban su apetito carnal hasta un punto casi irresistible.
VIII No quisiera morir, mas ya no habrá hasta luegos y adiós yo les diré, aunque bien me lo presiento que nadie ha de escuchar, ¡sordos!, en el desierto: ni el niño que le di precoz tantos letreros ni el joven que intenté procaz darle senderos ni el malo que no pude hacerlo torpe bueno ni el bueno que volví Judas convenenciero ni el pobre muerto de hambre que le di mi almuerzo ni el rico que le ahorqué su estéril presupuesto ni el débil que aplasté gimnasta en rudos fierros ni el fuerte que no sé por qué me tuvo miedo ni el ruin astuto que creyó trenzarme el pelo ni aquél que con astucia le aboyé el desprecio.
La envidia ponzoñosa, la calumnia procaz, la tiranía, la bajeza servil, del mundo, sólo del mundo son: la adulación traidora, que honor mentido ofrece, en la losa del túmulo enmudece.
Sólo los grandes maestros de la luz se irán a lo alto, lejos del procaz asesino de sí mismo que nunca comprendió en su cerebro nimio que los golpes al portón ambicionado darán fugaz respuesta al cerrarse en los rasguños de su muerte.
115 Id, cantad al compás “Io, Himen Himeneo, io, io, Himen Himeneo.” No más tiempo calle la procaz fescenina burla, 120 ni nueces a los chicos niegue, al oír abandonado de su dueño el amor, el concubino.
Semejaba un sutil y procaz asedio de maleficios que en cámara lenta intentaran opacar la luminosidad de aquella transparente región para dejarla adormecida en las sombras del mutismo, sin que nadie ni nada pudiera liberar de su oscuro encantamiento a la bella urbe despojada de un beso imposible.
El alcalde del barrio recibió al fin orden de acercarse a la Lunareja y reprenderla; pero ésta que, como hemos dicho, tenía lengua de barbero, afilada y cortadora, acogió al representante de la autoridad con un aluvión de dicterios tales, que al buen alcalde se lo subió la mostaza a las narices, y llamando cuatro soldados hizo conducir, amarrada y casi arrastrando a la procaz zapatera a un calabozo de la cárcel de la Pescadería.
Se había escogido para enfrentarse con él a nuestra decana; era una alta y robusta muchacha de unos treinta y seis años, borracha, mal hablada, pendenciera, procaz, aunque, por otra parte, era bastante hermosa; el presidente llega, se le sirve cena, los dos se emborrachan, los dos pierden el control, los dos vomitan dentro de sus respectivas bocas, tragan y se devuelven mutuamente lo que se prestan, caen finalmente sobre los restos de la cena y sobre la porquería con que acaban de regar el suelo.
Usted lo puede hacer en un momento; usted tiene a la Reina en el bolsillo.» No me quejo, Amador, no me lamento de esa turba procaz; que al encumbrarme ya esperaba sufrir este tormento.
Y más allá rastrero cortesano, Que ha vendido su honor, honor reclama. Hombre procaz, que la torpeza inflama, Castidad y virtud audaz predica, Y el hipócrita ateo A Dios ensalza y su poder publica.