pugnaz


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • adjetivo

Sinónimos para pugnaz

Sinónimos para pugnaz

belicoso

Ejemplos ?
Pero la misma suerte corrieron los que se quedaron en Sacalum, incluyendo el capitán Mirones cuya actitud pugnaz y altanera había ofendido y alterado a los indígenas que se encontraban en la población sujetos a la evangelización de los franciscanos.
eorges-Jacques Danton (Arcis-sur-Aube, 26 de octubre de 1759 - guillotinado en París, en el 5 de abril de 1794) fue un abogado y político francés que desempeñó un papel determinante durante la Revolución francesa y cuyo talante contemporizador fue desechado por los sectores en pugnaz rivalidad.
Desde el 2009 simultaneó los papeles de presentador-moderador y pugnaz opinante en dos programas de la televisión local orensana telemiño: En portada y Punto crítico, siendo sustituido al frente del segundo en el 2010.
Continuó publicándose aún después de la muerte de su fundador y evolucionó desde un liberalismo racionalista hacia un catolicismo pugnaz.
Pero estas negociaciones a la postre resultaron fallidas pues a pesar de firmarse con Pat los llamados Tratados de Tzucacab, el 19 de abril de 1848, cuando al gobierno blanco yucateco sólo le quedaban bajo control la Ciudad de Mérida, algunas poblaciones de la costa y el camino real a Campeche, Cecilio Chi, mucho más pugnaz, lo rechazó.
Cuando el padre de Edward falleció en 1764, la familia se mudó a Penzance, y Pellew fue educado por unos años en la Escuela de Gramática de Truro. Fue un joven pugnaz, lo cual no le ganó el cariño de su tutor.
Debido a la inestabilidad que existía en Tabasco y Yucatán producto de lo pugnaz de los naturales de la región, Montejo viaja a España para solicitar ayuda logrando que la reina Juana I le expidiera una Real Cédula que le otorgaba la Gobernación de Yucatán, Cozumel y Tabasco, región comprendida desde el río Cupilco en Tabasco hasta el río Ulúa en Hibueras (Honduras).
El carácter de los alcaudones los libera de cualquier perturbación por parte de la hembra parasítica, y la naturaleza pugnaz de los tiranos (Tyrannus spp.) los convierte en víctimas inusuales.
Joaquín Nestor, en cambio, se hizo conocido por ser un adherente pugnaz de la Iglesia católica ortodoxa quien necesitaba las ventas y cierta intimidación de los creyentes para recuperar los gastos.