punir


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Sinónimos para punir

castigar

Sinónimos

Ejemplos ?
a institución disciplinaria es un concepto propuesto por Michel Foucault (istitution disciplinaire) en su obra Vigilar y Castigar (Surveiller et Punir) de 1975.
Nacimiento de la prisión (en francés, Surveiller et Punir: Naissance de la prison) es un libro del filósofo e historiador francés Michel Foucault, publicado originalmente en 1975.
Esto coincidió con su giro hacia el estudio de las instituciones disciplinarias, con el libro Surveiller et Punir (Vigilar y castigar), que «narra» las micro-estructuras de poder formadas en las sociedades occidentales a partir del siglo XVIII, especialmente en las prisiones y las escuelas.
Ceci n'est pas une pipe (1973) / Esto no es una pipa, Anagrama, 2004. Surveiller et punir (1975) / Vigilar y castigar, Siglo XXI y B.
Según consta en la sentencia emitida en 1383 en Valladolid por la que se despojó de la pertiguería mayor de Santiago al conde Pedro Enríquez, y que fue emitida durante el pontificado de Juan García Manrique y citada por Eduardo Pardo de Guevara y Valdés, el conde también quebrantó el juramento que le obligaba a «no tener posada ni casas de moradores» en tierras compostelanas y la de «no usar de jurisdicción alguna, ni de hacer justicia, ni de prender, ni matar, ni llagar, ni punir dentro de la dicha ciudad, villas y lugares del arzobispado».
Todo esto pero no justifica un asesinato en plena regla ejecutado por un chaval al que gente sin escrúpulos metió en las manos una navaja para punir los traidores genoani.
Charles-Simon Favart Honoré Gabriel Riquetti Marques de Sade Giacomo Casanova Jean-Baptiste Forqueray Bernard Barbiche, Les Institutions de la monarchie française à l'époque moderne, Paris, 2001; Michel Foucault, Surveiller et punir, Gallimard, Paris, 1975; Jean Meyer, La Noblesse bretonne au XVIIIe siècle, Paris, 1966; Claude Quétel, De par le Roy.
El diplomático Provenzano trató de detener el flujo de pentiti al no punir a sus familias, y sólo usando la violencia en casos de absoluta necesidad.
2002; "Plan de los trabajos científicos necesarios para reorganizar la sociedad", Madrid, Tecnos, 2000; "Discurso sobre el espíritu positivo", Madrid, Alianza, 2000 Émile de Girardin (1806-1881).-Hizo esfuerzos para evitar o suprimir la guerra, desde la garrula inquietud, desde el afán de singularidad y paradoja de este inagotable autor, creador de la prensa moderna para M.Reclus, en su obra "Emile de Girardin: le crèateur de la presse moderne", Paris, 1934 (obras de Girardin: "La Politique universelle: décrets de l'avenir", Paris, L.Nouvelle, 1855; "Du droit de punir"...
En aquél momento se les impidió tratar los asuntos civiles (que más tarde ya conocerían) "pues con esto estarán más libres y desocupados, y tendrán más tiempo y lugar de inquirir, punir y castigar los delitos públicos" Estuvo formada por un número variable de miembros llegando en el siglo XVII a ser doce.
En general, sus programas tratan temas en relación con la reclusión (prisiones, escuelas, hospitales psiquiátricos, etc.). Su último libro Pourquoi faudrait-il punir?
Nueva York y Londres: Routledge, 1989. Foucault, Michel. Discipline and Punish Traducción de Surveiller et Punir. Vintage, 1979. Greenblatt, Stephen.
Hoy esa acepción se ha dejado de lado, y se acepta más una reducción a ciertos tipos de comportamiento que una sociedad, en un determinado momento, decide punir.
Bernard Barrault 1995: L'abolition de la prison, Éditions du Ravin bleu (texto leído en el Congreso abolicionista de Amsterdam en junio de 1985) 1996: Inès de Castro ou Votre Souveraine Présence, Théâtre de l'Enjeu 2004: Pourquoi faudrait-il punir?
Tahin Party, Educación en el hogar Abolicionismo à voix autre École - L'apprentissage de la soumission Site sur la non-scolarisation, le homeschooling et surtout le unschooling - des «bakeriens» francophones. Debates sobre el libro Pourquoi faudrait-il punir?
Pero el conde quebrantó todas las disposiciones que había jurado cumplir, entre las que también figuraban la de «no tener posada ni casas de moradores» en tierras de la diócesis compostelana, y la de «no usar de jurisdicción alguna, ni de hacer justicia, ni de prender, ni matar, ni llagar, ni punir dentro de la dicha ciudad, villas y lugares del arzobispado», según consta en la sentencia de 1383 que privó de la pertiguería mayor al conde Pedro Enríquez, y que fue citada por Pardo de Guevara y Valdés al señalar que el conde de Trastámara únicamente respetó aquellas disposiciones que podrían reportarle «algún beneficio».
El principio de legalidad penal contendría cuatro prohibiciones clásicas: 1) lex scripta, se necesita una ley que sea escrita que describa el delito a punir y su punición, 2) lex praevia, que la ley que se escriba no sea retroactiva al hecho mismo, 3) lex certa, que la ley sea precisa en su lenguaje descriptivo con relación a la construcción del tipo en cada artículo y precisa en el lenguaje normativo de las consecuencias que impone cada artículo y 4) lex stricta, que no se admita la analogía contra legem.