quedarse


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Sinónimos para quedarse

morirse

Sinónimos

  • morirse
Ejemplos ?
y si llegaría a quedarse cojo, y si a las doce podría tomar caldo de pollo y jamón, y si era cosa de enarenar la calle para que no le molestara el ruido de los coches, etc., etc.
La joven tomó asiento muy cerca de él; reflexionó unos instantes; o bien reunió fuerzas para la ya presentida borrasca, y expuso al fin con imponderable dulzura: -Señor de Córdoba: la mañana en que murió mi bendita madre, y cuando, cediendo a ruegos de usted, me retiraba de mi aposento, después de haberla amortajado, por haberse empeñado usted en quedarse solo a velarla, con una piedad y una veneración que no olvidaré jamás...
¡Ah! ¡Pues si creían que iba a quedarse así, con los brazos cruzados y mucha flema británica! ¡Desde el día siguiente -desde temprano-, que Anita Dolores se preparase!
¡Yo no he nacido para esas cosas! ¡Viviría tan desesperado, que, por no verme y oírme, pediría a usted a voces el divorcio o quedarse viuda!...
Pero otra vez le tendí un nuevo lazo, y después de cenar prolongué nuestra conversación hasta muy avanzada la noche, y cuando quiso marcharse le obligué a quedarse, pretextando que era demasiado tarde.
Pero he hablado por hablar, por huir de mi propia convicción, por ver si escapaba al terrible dilema que me quita el sueño, y hallaba un modo de no casarme con usted..., como al cabo tendré que casarme, si se empeña en quedarse sola...
Se revolcó, nadó de lado y boca arriba -en volar no había ni que pensar-; seguramente no saldría vivo de aquel sitio. Optó por quedarse quieto.
En su viaje de regreso se detuvieron a descansar en la casa de Ammi, y parecieron quedarse pensativos cuando la señora Pierce observó que el fragmento estaba haciéndose más pequeño y había empezado a quemar el fondo del cubo.
No supriman su sed, háganlo todo, sin quedarse en poco, sin detenerse esclavizados a un algo; sólo así se encontrarán en plenitud serena.
En su angustia imploraron ser peces para no morir, para no caer al Mictlan, el lugar de la muerte total, de la nada, y quedarse lejos, por siempre, del Omeyocan, la casa de la dualidad creadora, eterna.
Si la lengua es un sistema de sistemas sígnicos, expresión tan trillada en nuestro tiempo, no debe quedarse en la mera abstracción tal concepto, sino hacerse patente, concreto, ese bullir de relaciones que los elementos lingüísticos contraen al ser actualizados en el habla o en el idioma (lengua escrita).
Yo bendigo la hora en que me impuse la obligación de realizar esta severa revisión integral porque, como los egiptólogos – que suelen quedarse como extasiados ante la áspera piedra de los jeroglíficos, sin advertir que, mismo junto a ella, esperan indiferentes igual examen, ricas telas históricas, preciosos collares de obsidianas, maravillosas figulinas estilizadas – los estudiosos e investigadores del pasado americano tenemos el hábito – el mal hábito – de trabajar como datólogos, de prestar atención excesiva al detalle y no llegar nunca a la comprensión total de los personajes que más nos atraen.