rabiar


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Sinónimos para rabiar

encolerizarse

Sinónimos

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Sinónimos para rabiar

encolerizarse

Sinónimos

Ejemplos ?
Ni sé yo cómo pueden dejar de rabiar todos los reyes, porque andan siempre mordidos por las orejas de envidiosos y aduladores que rabian.
Detúveme, pues, aquí mismo, a fin de observar el remate de aquella escena, mientras picaba un cigarro negro que me habían dado en las minas... Iwa jadeaba como un perro próximo a rabiar...
Siva no daba crédito a sus ojos, y unas veces le daban ganas de rabiar y otras de reír a carcajada tendida ante el espectáculo de tan ridícula transformación.
En honor de la verdad, hay que decir que a Juan Ramón, alegrillo con los cuatro tragos que había echado al anochecer para confortar el estómago casi vacío, no se le ocurría siquiera aquello de las onzas del cura hasta que se lo sugirió, cual verdadera Eva, su cónyuge; y es justo observar también que contestó a la tentación con palabras muy discretas, como si no hablase por su boca el espíritu parral. -Oyes, tú, Juan Ramón... El clérigo sí que tendrá a rabiar lo que aquí nos falta... Ricas onciñas tendrá el clérigo.
Se sientan para freír las viandas, como antes; llevan la carga en la cabeza, como antes; celebran las Tesmoforias, como antes; amasan las tortas, como antes; hacen rabiar a sus maridos, como antes; ocultan en casa a los galanes, como antes; sisan, como antes; les gusta el vino puro, como antes, y se complacen en el amor, como antes.
Y acto continuo la gente forma corro, el chofe empuña la guitarra, una de las mozas las castañuelas, y, al son de las coplas que entona el primero, baila la segunda un jaleo..., con perdón de los que saben bailar la Cámara y la Nena. El público aplaude a rabiar; y con ese vagido que le es característico en tales casos, pide que se repita le caleo .
Alterose Mercurio, dio un salto de la cama al suelo, y hubo de perder el juicio hallándose a pie, esto es, sin talares, porque madama Terpsícore, la más juguetona y revoltosa de todas las nueve, había ido poco antes a la cama, pasito a pasito, y se los había quitado por hacerle rabiar.
Y ahogándome los llantos con arenas mis párpados cansados de rabiar me encierran y me quiebran en los vastos diagramas donde duermo los regazos de algún sueño: esclavo de tus piernas que me anidan, prisionero de tu piel que me empecina, sujeto a tus labios y a tu incendio, enceldado en tu mirada y en tus besos cadeneros te poseo y en videos instantáneos te contemplo gimiendo indiscreciones de otros sexos.
He aquí uno de estos sueños: Un joven, que en años anteriores había atormentado mucho a su hermano, hacia el que sentía una secreta inclinación homosexual, tiene, después de pasar por una radical transformación de carácter, el sueño siguiente, compuesto de tres partes: I. Su hermano mayor le «hace rabiar».
Picar leña y pisar mazamorra dentro del galpón no constituían entretenimiento verdadero; y componer o confeccionar "garras", era imposible, pues sólo un maturrango ignora que no se pueden cortar tientos ni trabajar en guascas en días de humedad. Fuerza es holgar, "pegarle al cimarrón" y contar cuentos, haciendo rabiar de despecho al temporal.
¿Y no tienes miedo a tu padrastro, que es un aguerrido militar? Pero, ¡cá! Para hacerme rabiar te portas galantemente con él y le procuras muchachas. ¡Ah!
Miró el forastero la alquería, y, antes de que dijese palabra, exclamó Silveria: -¡Vaya si soy disparatada! De fijo que van a dar las nueve..., hora de almorzar. Mi padre va a chillar y a rabiar si me echa de menos. Adiós, adiós.