regatear


También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para regatear

driblar

Sinónimos

Ejemplos ?
Año, también, en el que los que actuamos, los que tenemos la responsabilidad de la acción y de las decisiones queremos sumar, y año en que los opositores y los inconformes quieren regatear.
Como estaba escrito en sánscrito, antigua lengua sagrada de aquel país misterioso, el librero no tuvo reparo en casi regalárselo. Monsieur Goduá, como le decían en Francia, aún tuvo la osadía, como buen mexicano, de regatear: -Déjamelo más barato.
Bueno, lo que fuese, no se pasa un hombre quince años encaprichado por un mueble incomparable para regatear si la suerte se lo depara.
Mas si el virrey era delicado, el mayordomo llevaba la cansera y la avaricia hasta el punto de regatear con los pulperos para economizar un piquillo en la compra; pero al mismo tiempo que esto intentaba había de escoger los huevos más grandes y más pesados, para cuyo examen llevaba un anillo y ponía además los huevos en la balanza.
Para el autarquista el único progreso digno de este nombre es el desarrollo de la facultad que tiene el hombre de gobernarse a sí mismo." Evidentemente conocemos algo que se le aproxima, y podría objetarse al almirante Reveillère que no era necesario fabricar un nuevo sustantivo. Pero esto sería, convenimos en ello, regatear sobre intenciones reconocidamente excelentes.
Leyome en estos libros los preparativos que yo debía hacer para mi consagración. Estad seguros que no tardamos, entre yo y mis amigos, mucho rato, en proveernos de todo lo necesario, sin regatear nada.
Carvajal, que ahorcó al padre Pantaleón con el breviario al cuello, sólo porque en el bendito libro había escrito con lápiz estas palabras: «Gonzalo es tirano», tenía capricho en dar pasaporte para el mundo de donde no se vuelve al revoltoso y acaudalado don Diego. Pero el poeta lo dijo: y Maldonado compró sin regatear algunos años más de perrerías.
El viudo, más alegre que unas pascuas, decía aquella misma noche a sus amigos: «Dios me ha venido a ver, librándome de esa serpiente de cascabel». Y tan grande era su regocijo, que desató los cordones de la bolsa y pagó sin regatear un entierro de primera clase.
Y volví; y Dora se inclinó fuera del coche para charlar conmigo; y fuimos hablando todo el resto del camino; y yo hacía andar tan cerca de la rueda a mi caballo gris, que se desolló toda la pierna derecha, tanto que su propietario me dijo al día siguiente que le debía sesenta y cinco chelines por el daño, lo que pagué sin regatear, encontrando que era barato para una alegría tan grande.
Retirose mohíno el padre, fuese donde Ribera, ajustó con él cuentas, y halló que el chamalote y el paño importaban un dineral, pues el mayordomo había pagado sin regatear.
Abundaban limeñas por cuya mano derecha, que era la que sujetaba el manto, habría dado un usurero, sin regatear, cuatro o cinco mil duros.
Una mañana en la cuaresma de este año presentose en la plaza un pescador con un cesto de corvinas, las que a poco rato hallaron compradores que pagaron sin regatear.