rehuir

(redireccionado de rehuyeron)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para rehuir

Sinónimos para rehuir

rehusar

Sinónimos

Ejemplos ?
Jarpa ordenó un contraataque, con la infantería y la artillería hasta que rodearon a los peruanos; el comandante José Gutiérrez con sus guerrilleros de Monte Jato no rehuyeron el combate, ninguno retrocedió, esperaron la carga enemiga a pie firme y resistieron en lucha cuerpo a cuerpo hasta sucumbir.
Tras este combate ambos ejércitos se encontraban agotados y en pésima condición logística, por lo que los dos bandos rehuyeron batallar hasta que negociaron y acordaron el subsecuente Tratado de Lircay al mes siguiente.
La Barca Congreso abandonó luego la acción y se refugió en Punta Lara, mientras que el República y la Goleta Sarandí rehuyeron el combate y retrocedieron a Los Pozos.
Según las crónicas de Buenaventura, el poverello, en su afán de convertirlo al cristianismo, invitó a los ministros religiosos musulmanes a entrar con él en una gran fogata (equivalente a una ordalía o prueba del fuego), para así demostrar qué religión era la verdadera; los mulás rehuyeron la propuesta.
Cuando estuvo ya en condiciones operativas la soldadesca salió en una campaña punitiva contra los indios de Purén quienes no le dieron batalla por encontrarse diezmados y rehuyeron el combate frontal.
Pese a que los indígenas rehuyeron el combate, Benavídez logró dispersarlos en Arroyo del Rosario, tomando 250 prisioneros, rescatando 70 cautivos y apoderándose de 700 cabezas de ganado vacuno y caballar y 10.000 ovejas.
Pese a que su primer asalto fue repelido por los 100 soldados que guarnecían el fuerte, los subversivos no rehuyeron el combate, aun después del envío de unidades de refuerzo y apoyo aéreo.
No se preocuparon por la erudición mucho más que sus predecesores, y no rehuyeron de hacer traducciones de traducciones a terceras lenguas, o de traducir de lenguas que apenas conocían, o como en el caso de la "traducción" de Ossian de James Macpherson, traducir de textos que realmente era obra del propio "traductor".
Esto probó ser algo fatal, cuando Segismundo de Hungría, uno de los últimos miembros de la Casa real de Luxemburgo (rey germánico en 1410, emperador 1433–1437) y Federico III de Habsburgo (rey germánico en 1440, emperador 1452–1493) rehuyeron los territorios tradicionales del Imperio, residiendo preferentemente en sus Estados patrimoniales.
Bajo el mando del Jefe de Estado Mayor de la Escuadra de las Antillas, el Capitán de Navío José Marenco y Walter, los buques españoles intentaron atraer a sus enemigos dentro del radio de acción de las baterías de costa. Pero los buques estadounidenses rehuyeron el combate contentándose con hacer fuego a larga distancia.
Bajo el mando del Jefe de Estado Mayor de la Escuadra de las Antillas, el Capitán de Navío José Marenco y Walter, los buques españoles intentaron atraer a sus enemigos dentro del radio de acción de las baterías de costa. Pero los buques estadounidenses rehuyeron el combate, contentándose con hacer fuego a larga distancia.
Los comandantes de ambas fuerzas rehuyeron de una batalla a gran escala, dado que el terreno se hallaba cubierto de muros y granjas que impedían un despliegue adecuado.
Pese a que los indígenas rehuyeron el combate, Benavídez logró dispersarlos en arroyo del Rosario, tomando 250 prisioneros, rescatando 70 cautivos y apoderándose de 700 cabezas de ganado vacuno y caballar y 10 000 ovejas.
Al anochecer, las fuerzas de Iriarte se lanzaron contra los carlistas que, sorprendidos por el ataque, abandonaron sus posiciones, rehuyeron el combate y rápidamente se dispersaron por los montes cercanos, dejando sobre el campo de batalla la mayoría de las armas y efectos militares, así como seis muertos y 112 prisioneros, entre los que se encontraba el Teniente Coronel Ibarrola.
Todo el tiempo, ambos ejércitos rehuyeron los ataques reales, porque ambos habían recibido los mismos augurios: saldría victorioso el ejército que esperara que su enemigo atacara primero.
Tras cinco horas de combate indeciso, los 34 buques británicos, de más andar que los 46 hispano-franceses, rehuyeron continuarlo.
¡Luena lesna era don Lesmes! Los Izquietas rehuyeron entrar en competencia con don Lesmes; pero éste tomó a capricho atravesárseles en su camino.