reinar

(redireccionado de reinaron)
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  • verbo

Sinónimos para reinar

dominar

Sinónimos

Ejemplos ?
No has hecho caso de tus juramentos, ni es fácil saber si crees que todavia reinan los dioses que antes reinaron, o si los hombres han recibido otras leyes, aun cuando estés bien seguro de que no me has sido lo fiel que debieras.
Que si los dioses tuvieran algún cuidado de la justicia, de su mano debieran recibir los romanos leyes para vivir, antes que pedirlas prestadas a otras naciones CAPITULO XVII. Del robo de las sabinas y de otras maldades que reinaron en Roma, aun en los tiempos que tenían por buenos CAPITULO XVIII.
Irritado el pueblo con estas crueldades, y, principalmente viéndose oprimido con los gravámenes de las deudas públicas y de las usura sufriendo y soportando a un tiempo con la ocasión de las continuas guerras la malicia y el tributo, acudió, armado al monte Sagrado y al Aventino, y entonces estableció para la defensa de sus derechos tribunos de la plebe y otras leyes, poniendo fin a las discordias y debates que reinaron entre ambos partidos la segunda guerra púnica.» ¿Para qué me detengo, pues, en escribir tantos sucesos, o para qué molesto a los que los hubieren de leer?
31 Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel, fueron estos: 32 Bela, hijo de Beor, reinó en Edom: y el nombre de su ciudad fué Dinaba.
Así que el silencio y la obscuridad reinaron en todas las habitaciones, salió María de la suya y llamando a su perro favorito (valiente mastín de los cimarrones de la pampa) enderezó sus pasos precavidos hacia la tranquera, y tomó en medio de las más densas tinieblas el camino del alto, sin darse casi cuenta de sus acciones ni de los peligros a que se exponía en el tránsito.
Durante un lapso las sombras reinaron y al regresar otra vez la luz, como si levantaran un telón, advertí con gran asombro, desde aquella puerta transparente, que parecía un escondite en donde podía ver sin temor a que fuese descubierto fácilmente, a un hombre gigante de increíble apariencia hercúlea, vestido como los antiguos griegos con una corona sobre sus sienes, una espléndida túnica de coral, un taparrabo de color aguamarina y unos coturnos de oro: entonces lo reconocí, era Poseidón, el Emperador de los Océanos.
(histórico): ya los frailes de San Agustín, San Diego, Santo Domingo y San Francisco habían consumido todas las hostias sagradas y evacuado por fuerza sus conventos, para que sirviesen de cuarteles a los galos; ya, en fin, era todo paz varsoviana, oficial alegría y entusiasmo bajo pena de muerte en la antigua corte de aquellos otros enemigos de Cristo que reinaron en Guadix por la gracia de Alá y de su profeta Mahoma.
y por la palabra de Dios, y que no adoraron la bestia ni su imagen, ni recibieron su señal en las frentes ni en las manos, y éstos vivieron y reinaron con Jesucristo mil años.
«Y vi las almas dice San Juan de los que murieron por el testimonio de Jesucristo y por la palabra de Dios; ha de entenderse aquí lo que después dice, «y reinaron mil años con Jesucristo, es a saber, las almas de los mártires antes de haberles restituido sus cuerpos.
Lo cual, sin duda, es absurdo, pues sin duda las almas victoriosas de los gloriosísimo mártires, vencidos y concluidos todos los dolores y penalidades, después que dejaron los miembros mortales, reinaron y reinarán con Cristo hasta que terminen los mil años, para reinar también después de recobrar los cuerpos inmortales.
Del robo de las sabinas y de otras maldades que reinaron en Roma, aun en los tiempos que tenían por buenos Pero diremos acaso que el motivo que tuvieron los dioses para no dar leyes al pueblo romano fue porque, como dice Salustio, la justicia y equidad reinaban entre ellos no tanto por las leyes cuanto por su buen natural; y yo creo que de esta justicia y equidad provino el robo de las sabinas; porque, ¿qué cosa más justa y más santa hay que engañar a las hijas de sus vecinos, bajo el pretexto de fiestas y espectáculos, y no recibirlas por mujeres con voluntad de sus padres, sino robarlas por fuerza, según cada uno podía?
De allí salieron médicos, astrónomos, hombres de Estado y ministros de hacienda para multitud de monarcas, cristianos y muslimes, de los que reinaron en la península.