respirar

(redireccionado de respirando)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para respirar

resollar

Sinónimos

animarse

Sinónimos

descansar

Sinónimos

Ejemplos ?
Aunque libres, respirando salud y deteniéndose a mirarlo todo con sus grandes ojos de cachorros alegres, no hubieran sabido qué hacer un instante sin la compañía del padre.
1. Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote, 2. y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.
Fuegos artificiales, iluminación brillante, en que descollaban la del Cabildo y del Consulado, con sus hermosos transparentes, y para complemento, función de gala en el teatro de San Felipe, donde se da cita lo más granado y elegante de la sociedad de Montevideo, las reuniones familiares respirando alegría, y los estrados recibiendo en su seno el concurso lucido de las comparsas; todo contribuía a la animación y al general contento en que se solazaba el espíritu patriótico y cordial en aquellos inolvidables días ¡ah!
Y emitiendo un juicio histórico más profundo de lo que él mismo creía, se dijo don Juan, respirando fuerte: -La milicia ha muerto.
Quédate aquí cuidando a Efraín. Y se lanzó a la calle respirando a pleno pulmón el aire de la mañana. En el camino comió yerbas, estuvo a punto de mascar la tierra.
Allá en el Rincón de Los Toros casi lo matan; la Laguna de Casacoima, se tiró no sé cuántas horas a la laguna respirando con un bejuco, un bambú, una cosa de esas.
En su seno viven el silencio, la majestad, la poesía del misticismo y un santo honor que defiende sus umbrales contra los pensamientos mundanos y las mezquinas pasiones de la tierra. La consunción material se alivia respirando el aire puro de las montañas; el ateísmo debe curarse respirando su atmósfera de fe.
Un monte dicen que hay sublime y alto, tanto que, al parecer, la excelsa cima al cielo muestra dar glorioso asalto y que el pastor, con su ganado, encima, debajo de sus pies correr el trueno ve dentro el nubiloso, helado clima, y en el puro, vital aire sereno va respirando allá, libre y exento, casi nuevo lugar, del mundo ajeno, sin que le impida el desmandado viento, el trabado granizo, el suelto rayo, ni el de la tierra grueso, húmido aliento.
Feliz el que puede, como nuestra encantadora princesita, habitar lejos de toda infección y de todo contagio, respirando aire a torrentes embalsamado y puro, bebiendo agua de rosa que conducen cañerías de cristal.
Nosotros, mejor informados, sabemos que pasó horas de nostalgia bajo los árboles, en las Delicias, expuesta sin duda a desazones y percances; pero sola, respirando perfumes, amando a su manera, de un modo muy ideal, no a un hombre, sino a un país divino...
Tal vez allá arriba, en el mundo puro, en la alta meseta de la tierra, en la tierra pura toda ella de colores puros, como la vio Platón, al que los hombres llaman divino; en aquella sobrehaz terrestre de que caen las piedras preciosas, donde están los hombres puros y los purificados bebiendo aire y respirando éter.
Su aliento impuro la pestilente fiebre respirando, infestó el aire, emponzoñó la vida; el hambre enflaquecida tendió los brazos lívidos, ahogando cuanto el contagio perdonó,; tres veces de Jano el templo abrimos, y a la trompa de Marte aliento dimos; tres veces, ¡ay!, los dioses tutelares su escudo nos negaron, y nos vimos rotos en tierra y rotos en los mares.