secuaz

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  • sustantivo

Sinónimos para secuaz

Ejemplos ?
Y es que si ordenara darte muerte, permanecería en la República la sombra de los conjurados, pero si tú partes de aquí, como acabo de exigirte, habremos conseguido expulsar de Roma a esa escoria perniciosa para la República junto a todos sus secuaces.
Bien merecen entrar también en cuento los pedantes secuaces del purismo, que carecen de gusto y sentimiento; que si Mena no dijo fanatismo reprueban esta voz, y escrupulosos buscan en Marïana panteísmo.
Gobernar es elegir; y cuando ya se iba haciendo el Rubio insoportable para todos los que no eran secuaces suyos, amenazando, desafiando, imponiéndose más que si hubiera sido autoridad, lo juzgó ya el juez apto para desempeñar puestos de confianza e hizo que coronase el Gobierno su ya hermosa carrera con las funciones de comisario de policía.
Después de algo más de dos años que está resistiendo esta capital peligros amagados a su encanecida quietud con los impresos, intrigas y papelones, seductores del tirano Napoleón y sus secuaces...
Los derechos individuales, las garantías otorgadas a los ciudadanos en la Constitución Política del Estado, que el señor Ibáñez firmó y juró respetar, han sido borrados y suprimidos para dar paso a la voluntad omnipotente y despótica del Dictador o de sus secuaces.
Llamáronse sus secuaces catafriges y llegaron a tanta locura que decían que en ellos y no en los Apóstoles vino el Espíritu Santo.
Porque la razón, a que él y sus secuaces quieren aludir, no es más que la facultad lógica que examina los seres sensibles individuales, para abstraer de ellos la idea universal; y los hombres razonadores, según ellos, son los que especulan siguiendo este método; mientras que la manera de que nosotros hablamos está sobre todo esto.
Con el Tratado de Río, quedó delatada toda la obra de Arroyo del Río y de sus secuaces, dé ser un Gobierno ingrato a los intereses nacionales, porque seguramente en sus entrañas latía el germen de la peruanidad traicionera.
Entre estos últimos -y henos ya dentro del episodio que nos propusimos referir al coger hoy la pluma-, entre los pueblos que, indiferentes a los adelantos de la civilización, vegetan al pie del colosal y siempre nevado Mulhacén, es y era renombrada en veinte leguas a la redonda, por el carácter indómito de sus moradores, por su arábigo aspecto, por el estado casi salvaje de las costumbres y por otras particularidades que ya irán surgiendo de nuestra relación, la antiquísima villa de Lapeza, célebre en la guerra de los moriscos, y cuyo arruinado castillejo recuerda aún el nombre de su esforzado gobernador Bernardino de Villalta, digno adversario de los secuaces de Aben-Humeya.
Arremetimos intrépidos, dimos con él en tierra, acudieron gentes en su ayuda, trabose bélica porfía, y fluctuamos en incierto Marte, hasta que el cielo declaró por nosotros el honor triunfal, io triumphe, quedando en el campo casi difunto el jefe, y los más de sus atrevidos secuaces o contusionados o vulnerados o mútilos.
Manuel Gundin, con orden de pegar fuego á la casa en que estuvo la emboscada, y otras inmediatas, pertenecientes todas á unos Morales, secuaces principales de Cavero y convocadores de la gente reunida en mi daño, como se verificó inmediatamente.
Fueron apareciendo muchos objetos curiosos: un medallón de la época de Maximiliano; un pañuelo que tenía las iniciales de Manuel Payno; unas fotografías de mi abuelo junto con Pancho Villa y muchas cosas más, pero sobre todo, una carta donde se revelaba un secreto de familia que la tatarabuela de mi bisabuela había conservado… -¿Por qué callas, Cristina?- -Porque acabo de recordar que si es cierto todo esto, yo soy descendiente de Cecilia, una frutera que causó la desgracia, no sólo de Evaristo, sino de todos los Bandidos de Río Frío y de su gran jefe: Juan Yáñez. Por eso el fantasma y sus secuaces clamaban venganza.