serenidad


También se encuentra en: Diccionario.
  • sustantivo

Sinónimos para serenidad

Ejemplos ?
i No sé cómo nuestro señor no se apiada de esta chusma tonta y les da un poco más de inteligencia! No se enoje Sor Serenidad. Así es la plebe.
En una apartada alcoba De su casa de palencia, Sin otro mal ni dolencia Que el exceso de su edad, Don Gil de Alarcón, a solas Con su confesor, espera Su cercana hora postrera Con calma y serenidad.
El hermano de El Mokri se sintió afectado por esa calma. La bailarina le dominaba a su pesar con aquella infinita serenidad. -Estás mintiendo.
Lo demás que en él se consagra, o ya está expresamente estipulado entre los Estados del hemisferio (con exclusión, hoy indebida, de Canadá y Puerto Rico) o tiene cuño intencional de preocupación del momento… Frente a ello, nosotros, embanderados en el alto y seguro lema artiguista (“Con libertad ni ofendo ni temo”) que es expresión de serenidad y varonía...
¿Por qué todo se encontraba transformado? Nadie vigilaba a nadie. Todo era serenidad. Los pocos que transitaban nunca dejaban de sonreír y eran tan amables.
Reflexiona, pues, que el efecto de la sabiduría es una alegría igual. El alma del sabio es como la del mundo superior de la luna, donde siempre hay serenidad.
La vejez, al apagar los instintos y pasiones que perturban nuestra vida, da a esos hombres una serenidad de semidioses, prolongando su vista al través de las tinieblas y prejuicios que nos rodean.
El gran Elíseo Reclús, en su libro El hombre y la tierra, que escribió poco antes de morir con dulce serenidad de santo laico, se detiene a examinar el simbolismo que encierra la leyenda bíblica de Caín y Abel.
Relatando las conferencias que dio en Inglaterra, dice un biógrafo que «parecía tener el poder de convertir un aposento ordinario, una casa de Londres, un aula académica, una reunión popular, en vehículo de su serenidad india».
También estoy muy satisfecho, y son beneméritos los dragones de Chichos, que comportándose bien en las guerrillas han sostenido con mucha serenidad el reducto del centro, que fue el más fuertemente atacado, y aunque la caballería de Cinti estaba desmontada, y sin otra arma que la lanza, conservó igualmente su lugar en la trinchera.
Cumplo con un deber al hacer del dominio público, que, consciente de mi responsabilidad como jefe del Poder Ejecutivo de la Nación, jamás he aconsejado divisiones que no se me oculta serían de funestas consecuencias, y que, por el contrario, todos mis amigos y correligionarios siempre han escuchado de mis labios palabras de serenidad...
Por otra parte, las compañías petroleras, no obstante la actitud de serenidad del Gobierno y las consideraciones que les ha venido guardando, se han obstinado en hacer, fuera y dentro del país, una campaña sorda y hábil que el Ejecutivo Federal hizo conocer hace dos meses a uno de los gerentes de las propias compañías, y que ese no negó, y que han dado el resultado que las mismas compañías buscaron: lesionar seriamente los intereses económicos de la nación, pretendiendo por este medio hacer nulas las determinaciones legales dictadas por las autoridades mexicanas.