silbar

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  • verbo

Sinónimos para silbar

pitar

Sinónimos

Ejemplos ?
Pedro.) I Muy ronco silbaba el viento Contra torre gigantesca, Cual si todo el ornamento De su labor arabesca Diese voces de tormento.
Unas veces emitían articulaciones como para entenderse con dioses, otras un sonido con la fuerza de un toro de potente mugido, bravo e indómito, otras de un león de salvaje furia, otras igual que los cachorros, maravilla oírlo, y otras silbaba y le hacían eco las altas montañas.
Roncaba el ama de llaves, roncaba don Silvestre, roncaban los criados y el gato y el perro; silbaba el viento, bramaba la cellisca contra las inseguras ventanas, y más que visión placentera, parecía aquel cuadro escena de conjuro, o ensueño de calenturiento.
Si hubiese visto aquellos ojos negros, y fijos; aquella cabeza crinuda inclinada hacia él, aquella mano armada de cuchillo, y sentido aquella respiración entrecortada en cuyos hálitos silbaba el instinto como un reptil quemado a hierro, el brioso soldado hubiérase estremecido de pavura.
La respiración estertorosa silbaba al pasar por entre los dientes apretados que rechinaban de rabia cada vez que el puño del adversario alcanzaba sus rostros congestionados y sudorosos.
¡Qué bien canta el ruiseñor!” Aquella canción le venía constantemente a la lengua, y ésta era la que cantaba y silbaba en la noche de luna en que, cabalgando por la honda garganta, se dirigía a Weimar a visitar a Molly.
Una lámpara, situada sobre una mesa de forma gótica, arrojaba sobre el lecho, en intervalos desiguales, capas de luz más o menos intensas, mostrando de este modo el rostro del anciano siempre bajo un aspecto diferente. Silbaba el frío a través de las ventanas mal cerradas; y la nieve, azorando las vidrieras, producía un ruido sordo.
-No era la noche muy serena. -No por cierto; silbaba el viento, el mar estaba agitado, la luna se velaba a ratos, las estrellas aparecían tristes y pálidas.
Tendría, según la apariencia, de cincuenta a cincuenta y cinco años; pero su talle era arrogante; esbelta la figura, aunque la estatura no pasaba de mediana. Silbaba las eses al hablar muy bajo y con ceremoniosa parsimonia.
Así bramaba el trueno de venganza, y asimismo la brisa tempestuosa silbaba entre las vergas del navío; ya el marino, burlado en su esperanza, da un recuerdo a su patria y a su esposa, y a la vista del puerto pierde el brío.
De repente se obscureció el cielo; se levantó terrible tempestad; el aire silbaba y formaba remolinos; deslumbraban los relámpagos, y los truenos espantosos ensordecían y aterraban.
Madrid ardía en milicianos... Llovía; silbaba el viento lúgubre de la estación, y hacía un frío que, al decir de Ricardo Ribera, helaba hasta las conjeturas.