silbar


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  • verbo

Sinónimos para silbar

pitar

Sinónimos

Ejemplos ?
o desprecio con que sistemáticamente se abstenía de llevar la contraria a su ilustre primo, cruzó los brazos a lo filósofo, clavó la vista en el techo de la alcoba, y se puso a silbar el himno de Riego.
Así la prensa olvida los altos deberes de la imparcialidad hasta convertirse en una "claque" vergonzosa, organizada para aplaudir o para silbar, de un modo ruidoso e indigno, a determinados gobiernos.
En la Cuesta del Perro se ha encontrado el cadáver de López. Todos quedaron silenciosos y Manuel empezó a silbar una canción patriótica.
En materia de bella literatura y de teatro no se hable, porque está abonado, y si no entiende la comedia, para eso la paga, y aun la suele silbar; de este modo da a entender que ha visto cosas mejores en otros países, porque ha viajado por el extranjero a fuer de bien criado.
A cada momento se asomaba a la puerta, a ver si Piedad venía: escribía, y se ponía a silbar: abría un libro, y se quedaba mirando a un retrato, a un retrato que tenía siempre en su mesa, y era como Piedad, una Piedad de vestido largo.
De aquí resulta que aunque no se pueda decir que el teatro español (que así se llama la reunión de piezas que pertenecen a una nación) esté perdido y que no hay un español de buen gusto, porque se eche El mágico de Astracán, sí se puede decir, por lo menos, sin miedo de errar, que el público que va al Mágico con gusto no es el mismo que el que aplaude al Pelayo; y por consiguiente, que si todo el público en general tuviera el gusto tan delicado como aquella parte que conoce y aprecia las bellezas del Pelayo, no se echaría el Mágico, porque nadie iría, o iría para silbar; de donde se infiere que el público en general, el mayor número, todo no está de acuerdo en tener el gusto delicado.
Fijóse el día de la boda, y la víspera hubo grandes iluminaciones en la ciudad, repartiéronse bollos de pan y rosquillas, los golfillos callejeros se hincharon de gritar «¡hurra!» y silbar con los dedos metidos en la boca...
Pero la tristeza no rezaba con él y Molly; por eso se ponía a silbar una canción del trovador Walther von der Vogelweide: - “¡Bajo el tilo de la campiña!” Y qué hermoso era especialmente aquello de: - “¡Frente al bosque, en el valle tandaradai!
Sobre su frente pasaron con rudo silbar las balas, y gendarmes le acometen diciendo «¡Ríndete a Francia!» Y entonces él —«No se rinden los que nacen en España», y contra el jefe enemigo su ancho trabuco descarga.
Manuel dejó de silbar, y dijo con su acostumbrada indiferencia: - Una vieja que presenció el delito dice que, luego que mató a López, ofreció que, si íbamos á buscarlo, tendríamos el gusto de verlo...
Era un animal hermosísimo, tenía esbeltas patas, ojos inteligentes y una crin que le colgaba como un velo de seda a uno y otro lado del cuello. Había llevado a su señor entre nubes de pólvora y bajo una lluvia de balas; había oído cantar y silbar los proyectiles.
Mercedes le arreglaba a ésta una canastica de flores; Máximo, que había estado bobeando con la niña toda la mañana, entró en juicio, repantigóse en una mecedora, levantó la cabeza hacia el cielo del corredor como si contase los portaletes, y dando golpecitos con los dedos en los brazos de la silla, a guisa de acompañamiento, se puso a silbar el Dúo de los paraguas.