sonado


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  • adjetivo

Sinónimos para sonado

famoso

divulgado

Ejemplos ?
- y su voz repercutía con increíble sonoridad por todos los confines del espacio- La hora en que caigan los adinerados ha sonado.
Créanme ustedes, cuando oí su voz, que había sonado alegre en casa, y la vi humillada en el polvo sobre el que nuestro Redentor escribía con su mano bendita, tuve una sensación de tristeza horrible ante aquellas muestras de su agradecimiento.
Creemos que ha sonado la hora de todos los internacionales de hacer un supremo esfuerzo, siendo incansables v activos en la propaganda para lograr que todos los obreros hasta hoy indiferentes vengan a constituir nuevas secciones y aumenten las constituidas, porque de este modo cada día seremos más numerosos y mas potentes, como también invencibles.
No te extrañe tanta quietud: en el reló del Principal han sonado ya las diez, y esta hora es una especie de escoba que recoge, como por encanto, de las calles de Santander, a todo bicho viviente, menos a los perros...
ZAPATERO: A mí poco se me entiende de trovas; pero éstas me han sonado tan bien, que me parecen de Lope, como lo son todas las cosas que son o parecen buenas.
Pase por esta vez, pero que no se repita. Este milagro hizo en Lima más ruido que una banda de tambores, y fué más sonado que las narices.
(Se abrazan soldados y paisanos.) MARCOS Compañero: no hay que perder tiempo. La hora de la libertad de los esclavos ha sonado. Que cada quien llame de puerta en puerta anunciando la buena nueva para que se nos unan todos los que tengan corazón, y en seguida a rescatar a Juan y a Marta y a tomar, por último, posesión de la hacienda para el beneficio de los trabajadores.
Había sonado para mí la hora en que se apagan los ardores de la sangre, y en que las pasiones del amor, del orgullo y de la cólera, las pasiones nobles y sagradas que animaron a los dioses antiguos, se hacen esclavas de la razón.
Porque todas las noches desde la muerte de Sir Robert, había sonado el silbato de plata desde la cámara mortuoria, como lo solía hacer por la noche, en vida de Sir Robert, para llamar a Dougal a que le ayudase a darse la vuelta en la cama.
Lo que afirmaron haber visto, visto por sus ojos, no duró más que, según unos, media hora, y, según otros, veinte minutos. Empezó a las tres en punto, y cesó cuando hubo sonado la media.
Distracción, olvido, demora fortuita: ninguno de estos nimios motivos que pueden retardar la llegada de su hijo halla cabida en aquel corazón. Un tiro, un solo tiro ha sonado, y hace mucho.
Juan lo abrazó repetidamente y le pidió que no se marchase, sino que se quedase a su lado, pues a él debía toda su felicidad. Pero el otro, meneando la cabeza, le respondió con dulzura: -No, mi hora ha sonado.