Ejemplos ?
Mas apenas la línea había cogido que la abertura con la luz marcaba, oyó como de gente que lidiaba dentro del cuarto temeroso ruido.
Mil pensamientos perdidos Le trajo el estraño encuentro, Y mas cuando oyó gemidos Cóncabos y comprimidos En su misterioso centro. No osaba mas que mirarle Temeroso, y sin aliento Para asirle ni dejarle, Dejaba al potro arrastrarle Sin resolucion ni intento.
La anciana señora me decía esto emocionada y dramática, con mi mano entre las suyas amojamadas. Yo repuse en voz baja, temeroso de que la emoción me anudase la garganta: —¿Qué mal puede haber en que nos digamos adiós?
Y a la hora del crepúsculo, temeroso de pasar de nuevo por aquel ominoso lugar, tomé el camino del sur, a pesar de que significaba dar un gran rodeo.
Pero súbitamente se detuvo, temeroso de lo que estaba haciendo y, lanzando la vara a su alrededor, miró al abuelo casi arrepentido.
-Hay que acabar con la animalidad que domina a los humanos.- Había oído decir de labios de QUETZALCOATL. Y temeroso de ser alcanzado, se fue llorando con gran dolor a esconderse de la persecución solar que se había emprendido.
Ítem, si saben que, por haber sido el dicho Don Pedo padre del dicho Don Baltazar, Gobernador y haberlo usado hasta que murió, le compete serlo el dicho Don Baltazar, su hijo por ser como es ladino, amigo de españoles y de los sacerdotes, y acude a la doctrina cristiana, y es quitado de vicios así de borracheras como como de supersticiones, que los indios suelen tener, por se haber criado entre españoles con mucha policía y doctrina; y así le conocen y le tienen por buen cristiano, temeroso de Dios...
Aquello le asombró muchísimo, porque en el Châtelet no había pasado la ronda, y como siempre volvía un poco animado por el vino, su contrariedad se tradujo en una maldición que hizo estremecer a Eustaquio, que aún no se había acostado, temeroso ya por la audacia de su resolución.
Cuando nos atravesamos en la cama y sobresalen nuestros pies de los bordes de la misma, soñamos a lo mejor que nos hallamos al borde de un temeroso precipicio o que caemos rodando desde una altura.
Santos Luzardo se quedó pensativo, y el patrón, temeroso de haber dicho más de lo que se le preguntaba, concluyó, tranquilizador: —Pero como le digo esto, también le digo lo otro; eso es lo que cuenta la gente, pero no hay que fiarse mucho porque el llanero es mentiroso de nación, aunque me esté mal el decirlo, y hasta cuando cuenta algo que es verdad lo desagera tanto que es como si fuera mentira.
Diviértete, considera cómo está en caniculares, con ser pobre, Manzanares, tan honrada su ribera, que dél dijo una señora, cuyo saber he envidiado, que es, por lo pobre y honrado, hidalgo de los de agora. Bien puede aliviar tus males ver ese parque, abundoso de conejo temeroso, blanco de tiros reales.
Entenebrecida y suspirante guardó silencio, con los ojos obstinados, perdidos en el vacío. Yo cogí de nuevo sus manos y las conservé entre las mías, sin intentar besarlas, temeroso de que volviese a huirlas.