tener

(redireccionado de tenías)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • locución

Sinónimos para tener

poseer

tener que ver con

Sinónimos

Sinónimos para tener

deber

Sinónimos

Ejemplos ?
Y en vez de flores, versos y collares de perlas Te dio la Muerte rosas marchitas en un ramo. Tenías en el pecho la formidable aurora De Isabel de Segura, Melibea.
Se llevó a Thad, y a Merwin, y a Zenas..., todas las cosas vivas...; sorbe la vida de todas las cosas...; en aquella piedra tuvo que llegar en aquella piedra...; la aplastaron...; era el mismo color..., el mismo, como las flores y las plantas...; tiene que haber más...; crecieron..., lo he visto esta semana...; tuvo que darle fuerte a Zenas...; era un chico fuerte, lleno de vida...; le golpea a uno la mente y luego se apodera de él...; quema mucho...; en el agua del pozo...; no pueden sacarlo de allí..., ahogarlo... Se ha llevado también a Zenas...; tenías razón...; el agua está embrujada...
¡Claro que sí! Ésa era la única imagen mental que tenías del africano. Y desde 1959, cuando comenzaron a ingresar en la ONU y los veías en televisión, te quedabas sorprendido.
Por ejemplo, pongámoslo en los estudiantes de antes del "18, de la Reforma del "18. Tenías instituciones absolutamente esclerosadas, con todos los trogloditas metidos en la Universidad; pero vos tenías una epistéme, un estado cultural donde la juventud tenía una idea de progreso.
Son todas dignas de la atención real, igualmente elegantes y de sentencia sólida: "Nosotros te aconsejáramos que le perdonaras antes que le hubieras mostrado cuánto tenías que perdonarle; porque reducido al miedo de la muerte, le es forzoso pensar más en su peligro que en tu beneficio.
Su madre le dijo: - Cuando viste el ataúd, tenías que haber hecho como las hijas del señor Sistre: tenías que haber llorado un poco y esperar el momento de acompañarles a la iglesia.
salió más alarmado que el primero. -Razón tenías -le dijo a su compañero-; nos conoce y somos perdidos. Así fue que cuando al día siguiente fue el tercero con la comida, y oyó a Juan Cigarrón que decía con desconsuelo: ::¡Ay San Andrés, ::que ya los he visto a los tres!
Remediado ya el desastre, en salvo los huevos no hechos cisco, en equilibrio el aligerado cesto en la cabeza rubia, el doctor preguntó, chancero: -¿Y por qué me tenías tanto miedo tú, rapaza?
-No has de ser aprensivo, Pancracio; si ayer te cansaste, sería porque no estabas bueno, o porque no tenías ganas de pasear..., o qué sé yo.
Recordarás que te pedí afrontaras esa situación y fueras candidato, cuando la UP rechazó la proposición unitaria. Me dijiste que no tenías ánimo para ello.
Si tú le tenías más mieo a un toro que a un tiro; si no podías ver sin inmutarte ni a las vacas de leche tan siquiera, cuando salías por la mañana trempano.
-Pos no me he de acordar, si eras tú el que me jacía siempre mis remontas; pos si tenías tú unas manos pa aquello que eran dos proijios.