tender

(redireccionado de tendió)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para tender

esparcir

Antónimos

propender

Sinónimos

tumbarse

Sinónimos

  • tumbarse
  • echarse
  • estirarse
  • yacer

Antónimos

Ejemplos ?
Hombre de peso y medida Que por los dedos contaba Pero que no equivocaba Número alguno en su vida. (204) Juez tan recto y justiciero Que tendió con gran pericia La izquierda á la justicia Y la derecha al dinero.
Demasiado cansada... Necesito dormir...) y la diosa, en la penumbra de una estancia se tendió sobre un sofá con desgano... —Vacía...
Cayó bajo su caballo Don Bristes ignoblemente, Y el duque por la garganta Su agudo puñal le mete. Soltó la espada el vencido, Tendió los brazos inermes; Y asieron de don Favila Los padrinos y los jueces.
Sumióse al fin del aire transparente en la infinita y diáfana distancia, dejando en pos suavísima fragancia y rastro de impalpable claridad; y al volver a su celda Margarita, volviendo a sus afanes de tornera, tendió los ojos por la limpia esfera y no halló ni visión, ni tempestad.
Cuando la voz de Cristo postrimera peñas y tumbas con fragor violento hendió, medroso Adán y soñoliento el cuerpo del sepulcro sacó fuera. Tendió los turbios ojos por doquiera sin concebir absorto tal portento, y balbuciente preguntó quién era quien moría en suplicio tan sangriento.
Orso clavó en ella sus ojos impúdicos; tendió la mano, apartó los rizos de oro..., y asombrado se echó atrás; en la niña desvalida, dispuesta allí para ultrajarla, veía el rostro de su hija Lucía, las mismas facciones, las mejillas, la frente, sonrojada de vergüenza.
Matasiete dando un salto le salió al encuentro y con fornido brazo asiéndolo de la corbata lo tendió en el suelo tirando al mismo tiempo la daga de la cintura y llevándola a su garganta.
-El Maroto me miró a las niñas de los ojos, como si quisiera metérseme por ellas dentro del corazón, y después de mirarme a las niñas de los ojos, se alevantó y me tendió la mano, y me la apretó y nos fuimos arriba, y na...
El preso era joven, y Orso, bromeando, le tendió un plato de asado, humeante, y una copa de «Lácrima»; mas al verle de cerca, profirió una imprecación.
(184) Al fin abrióse la puerta Y entró por ella embozado Un hombre pálido, armado De una espada y un baston; Sobre cuya negra ropa De seda á un cordon asido De su cuello suspendido Brillar se vía un toison. Tendió por el aposento Rapidísima mirada Este hombre desde la entrada, Y con perezoso pié Llegó al lecho de Ronquillo Mientras el buen religioso Acercóle respetuoso Blando sitial y se fué.
Llegó por fin donde el arroyo manso Para rodar mejor por la cascada Parándose tenáz labró un remanso, Y con voz cariñosa Y sonrisa halagüeña Dijo á la niña »¿Que haces, Blanca hermosa Tan sola en esa peña?---» Y en sí volviendo con su voz la niña Los ojos en redor tendió asombrados Y ¿Quien me nombra?
Y don Luis, que aunque disgusto y enojo además presume, tan delicioso perfume no pudo aspirar adusto. Tendió los ojos en pos del olfato, y de su afán saliendo el buen capitán, exclamó: «¡Gracias a Dios, señor, que al fin de mi viaje a ver las cuentas venís!