tirador


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  • sustantivo

Sinónimos para tirador

prensista

Sinónimos

Ejemplos ?
Tampoco jugaba nunca; ¿por qué habría jugado, si, con la coima, ganaba sin riesgo?, sin contar que, entre los jugadores, estaban unos hermanos de él que siempre se retiraban con el tirador forrado.
Fue el caso que entré en San Pedro a buscar al licenciado Calabrés, clérigo de bonete de tres altos hecho a modo de medio celemín, orillo por ceñidor y no muy apretado, puños de Corinto, asomo de camisa por cuello, rosario en mano, disciplina en cinto, zapato grande y de ramplón y oreja sorda, habla entre penitente y disciplinante, derribado el cuello al hombro como el buen tirador que apunta al blanco...
Tanto, que no quiso usted dejarme repetir la experiencia. Sin embargo, otras veces he sido más afortunado. «¡Ya ve!, —exclamó el bonguero— Usted no es mal tirador. Yo lo sabía.
Mis espuelas macumbés, mi rebenque con birolas, rico facón, güenas bolas, y linda manea, llevé; para el tirador me alcé diez pesos en plata blanca pa llegar a cualquier banca, pues soy medio jugador; ¡no me arrolla ni el mejor ni tengo la mano manca!
Un peón de estancia que había entrado en la casa de negocio para tomar la copa y jugar al truco, salía todo admirado de sí mismo, un boleto de compra en el tirador, y no podía casi contener la risa al pensar que ya no lo trataría de vago su china, pues iba a dejar de tomar para pagar las mensualidades y comprar un alambre y chapas de hierro para una choza.
Se ríe, solo; y brillan sus ojos al acordarse de un tirador todo lleno de adornos de plata, que justamente Silverio empeñó en la pulpería y dejó fundir, que el pulpero le ofreció, mitad al contado y mitad fiado, y que es muy capaz de comprar con la misma platita que le va a ganar en las carreras.
Y cuando salió a bailar con la hija del dueño de casa un gato de cumplimiento, disculpándose por no saber más danzas que las campesinas, y por no quitarse las espuelas, descortesía que sorprendió, aquel doble detalle gaucho tornólo más interesante, al contrastar con su pie de raza y con sus largas manos que granizaban la fuerza en castañetas inauditas. Nunca se vio cintura más fina bajo el tirador de ochenta patacones, ni gentileza igual en un arreo campestre.
Pero en el caso suyo hubo otra cosa: usted no dio en blanco, con todo y ser muy buen tirador, porque junto suyo había alguien que no quiso que le pegara a los caimanes.
-decía un hacendado criollo, -¿qué va a valer?» Por supuesto, valió bastante menos que el chileno y el de Norte América; se comprende, no siendo «importado»; pero asimismo consiguió Giuseppe ocho pesos oro por fanega, doscientos pesos papel de la antigua moneda, y volvió a sus pagos, no sólo con el tirador repleto, sino también con crédito, y con la promesa de recibir máquinas segadoras y una trilladora a vapor para la cosecha próxima, con todo lo que necesitara.
Y de puerta en puerta, al trote siempre, para sacudir la leche hasta que se desprendiera la manteca fresca para las parroquianas preferidas, iba por los entonces atroces empedrados de la capital, saltando del caballo, midiendo leche, llenando tarritos, tazas, jarros y jarrones, amontonando en el tirador los pesos y volviendo a saltar y a bajar y a saltar otra vez, a cada rato, hasta la hora de volver a la chacra con los demás lecheros, vascos todos, alegres compañeros y de conversación tan sonora que con éxito luchaba con el ruido de lata de los tarros vacíos y hasta lo dominaba.
Descalzos, vestidos con una camisita toda rota y unos pantalones cortos, atados por un solo tirador y dos botones, la melena enredada como berenjenal, fijaron en el padre la mirada, a la vez atrevida y humilde, muy serios, mientras el oficial repetía la pregunta con una pequeña variación.
Pero el dinero sacado del tirador para el juego, no vuelve al tirador; cambia ligero de manos, y al pasar de una a otra, siempre algo se resbala de la punta del torbellón, para el cajón de don Manuel Fulánez y de su coimero; hasta que, vacíos todos los tiradores y lleno el cajón, se acabe la reunión.