Ejemplos ?
El poder está en cambiar el epistéme de militantes con otra construcción y otra idea, porque entonces voy a cambiar finalmente, aún en un espacio donde te digan tonto porque no saben hacer nada, voy a cambiar el estado cultural que permita cambiar el código de organización y de disputa del poder hacia adentro de la Universidad.
se está yendo... ¡No! ¡No me dejes! No seas tonto... Olvídate de la bondad.. No es tu verdadero amigo... ¡Para qué te sacrificas...!
Por otra parte, aquél que es preguntado si lleva cuernos, no es tan tonto que se toque la frente y se palpe, ni tan inepto u obtuso que a fuerza de sutilidades puedas persuadirlo.
Nuestro héroe, al contrario, conocía, como conoció la abutarda el pesado volar de sus hijos, que no le unía a Salomón lazo alguno; que era tonto perdido desde el día de nacer.
-Pos endispués y ya a la desesperá er Toneles buscó ar Matita de Poleo, usté lo conoce, un gachó que de bonito que es paece una litografía, y que no puede andar de tonto que es, y al que al criarlo su madre se le orvió darle los apoyos e la vergüenza.
Y usté, usté, que dice que me quiée tanto y mis cuanto, usté le habrá aconsejao fijamente que no sea tonto, que la vía es corta y que hay que aprovecharla, que el que sabe vivir va con una mano por el suelo y otra por el cielo; que lo que disfrute eso será lo que se encuentre, ¿verdá, señor Cristóbal, que usté le habrá dicho toíto eso a mi marío?
Osté no sabe na de eso; eso pa enterarse una miajilla tan siquiera sa menester emplear un día por lo menos en mirar ea una de sus faiciones, como que tiée unos ojos azules que a los mismísimos serafines se les podían engarzar en la cara, y una nariz que es un piñón, y una boca que cuando se sonríe yo me queo tonto...
Y, al instante, el hombre se percató de que era más tonto aún que su mujer, pues, por ese segundo deseo, la morcilla saltó a la punta de la nariz de aquella pobre mujer que no podía arrancársela.
Las expresiones de que reviste sus pensamientos son tan groseras como la piel de un impúdico sátiro; no os habla más que de asnos embastados, forjadores, zapateros y curtidores, y hace el efecto de que dice las mismas cosas en otros términos, de manera que no es de extrañar que al ignorante y al tonto le entren ganas de reír.
En realidad, esto es lo que sucede normalmente cuando se da un mordisco a un pastel, pero Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo lo que le sucedía fuera extraordinario, que le pareció muy aburrido y muy tonto que la vida discurriese por cauces normales.
¡Se precisa ser tonto para no pensar antes en algo tan obvio!» Miré nuevamente la lista de pasajeros, descubriendo entonces que ninguna criada habría de embarcarse con la familia, aunque por lo visto tal había sido en principio la intención, ya que luego de escribir: «y criada», habían tachado las palabras.
En un temporal, como habían muerto su padre y su abuelo, bueno, pero en noche tan hermosa y con buena mar, morir empujado por una vela sería una muerte de tonto.