trabajar

(redireccionado de trabajé)
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  • verbo

Sinónimos para trabajar

faenar

Ejemplos ?
Muchos de los que están aquí han colaborado con estas ideas, luego vine yo y le puse un picantico, por aquí y por allá le agregue algunas cosas, sobre todo en lo geográfico; yo trabajé mucho en temas geográficos, me apasiona desde toda mi vida el tema social del Poder Popular, son temas pesados, duros, de fondo.
Decir lo que yo trabajé en nuestros largos años de cariño, de conversaciones dulcísimas, de confianza absoluta de corazón a corazón, para convencerla de que aceptase la conmutación y desligamiento de su voto, sería no acabar.
Si seguís creyendo que estoy loco, dejaréis de hacerlo en cuanto os cuente las sabias precauciones que tomé para esconder el cadáver. Avanzaba la noche y trabajé con rapidez, pero en silencio.
tenerse por servido de mí, así en lo que trabajé en las provincias del Perú contra el rebelado Pizarro como en la conquista, población y perpetuación destas del Nuevo Extremo, y que mandará tener memoria de mi persona y pequeños servicios.
Mucho padecí y trabajé por tu causa, y considerando que los dioses no me habían dado descendencia, te adopté por hijo para que un día me librases del cruel infortunio.
Así lo propuse, para eso trabajé desde que era Presidente electo; incluso, encabecé trabajos conducentes a esa reforma de mi Partido.
Pero no le pasa igual con los gurripatos, porque en cuanto le boqueé lo de asepararse de ellos, en un tris estuvo que no me mentara la madre; pero allí de mi capote y de mi experencia, y tan bien y con tan güena suerte trabajé la partía, que concluyó por decirme que con tal de no verte más se resignaba a no ver a sus chorreles más que una vez en semana.
Oída la relación quel capitán y los que con él fueron me daban de la navegación que hicieron y posesión que se tomó, y prosperidad de la tierra, abundancia de gente e ganado y la que las lenguas que trajo me dieron, trabajé de echar a las minas las anaconcillas e indias de nuestro servicio que trajimo s del Perú, que por ayudarnos lo hacían de buena gana, que no fue pequeño trabajo, que serían hasta quinientas pecezuelas; y con nuestros caballos les acarreábamos la comida desde la ciudad, questá doce leguas dellas, partiendo por medio con ellas la que teníamos para la sustentación de nuestros hijos e nuestra, que la habíamos sembrado y cogido con nuestras propias manos y trabajo.
Se volvió y vio ante sí a una vieja arrugada que le dijo: - Acabas de entregarte al diablo, mi pobre niña. Yo ando ahora por el purgatorio, en el que sufro desde hace mucho tiempo, porque trabajé un domingo en lugar de ir a misa.
Tanto trabajé hortelano; con tal contento aré inquietudes en los quietos pensamientos, busqué sembradíos a vacuos sentimientos y aunque nada logré, ¡huecos!, tras mis esfuerzos, tan solo como todos, despeñar proyectos, cerraré la bufa mirada satisfecho ante mis rechazos o...
Pero mi suerte era trabajar siempre para otros. En la guerra de la Independencia trabajé, como todos, para Su Majestad; y dejemos este cuento, que es cuento de cuentos.
-Ella me ha pedido ayuda y protección. -Yo también fui pobre, trabajé, y ahora disfruto un grato bienestar; que haga lo mismo y no será desgraciada.