tristemente


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Sinónimos para tristemente

desgraciadamente

Sinónimos

Ejemplos ?
Salió el sol y duró hasta las diez, que se obscureció tan tristemente, que a la una del día era noche tan cerrada que fue necesario andar con lumbres por las calles.
Se produjeron cuatro guerras civiles en breve tiempo que sirvieron para desahogar de rivalidades a los Conde protestantes y a los Guisa católicos; tristemente célebre será la noche de la matanza de San Bartolomé (23-24 de agosto de 1572), cuya consecuencia fue la formación de un tercer partido, deseaban la paz a toda costa.
Para 2000, un connotado grupo de economistas internacionales confirmó la importancia del TLC en la recuperación mexicana tras la crisis provocada por el tristemente célebre "error de diciembre" de 1994.
-Nadie -respondió la ciudadana-, sino un piadoso mochuelo que se ha hecho ermitaño en aquella soledad; pero de la lengua de los hombres no sabe más que la palabra «¡cruz!», que tan impresa se le quedó cuando presenció en el Calvario la crucifixión del Redentor de los hombres, que no cesa de repetirla tristemente.
Un día, el macho, al saltar desde los alambres a uno de los travesaños, lo hizo con tan mala fortuna que quedó preso en uno de los hierros, oscilando con angustia y al tratar de hacer un esfuerzo para incorporarse, se tronchó una pata y cayó al suelo piando tristemente, mientras la hembra, dando vueltas en derredor suyo, le miraba con unos ojos tan tristes que daban ganas de llorar.
Había puertas alrededor de todo el vestíbulo, pero todas estaban cerradas con llave, y cuando Alicia hubo dado la vuelta, bajando por un lado y subiendo por el otro, probando puerta a puerta, se dirigió tristemente al centro de la habitación, y se preguntó cómo se las arreglaría para salir de allí.
Allí, mares vastos divisando, lagrimantes los ojos, a su patria se dirigió, afligida, de este modo, con la voz, tristemente: “Patria, oh, mi creadora, patria, oh, mi engendradora, 50 yo cuán desgraciado te he abandonado, como a sus dueños los huidores sirvientes suelen, y del Ida a los bosques llevé mi pie, para, cabe la nieve y de las fieras las heladas guaridas, estar, y de ellas en todos los escondites entrar, furibunda.
Las damas se limpiaron los ojos, emocionadas de oírme: Yo sonreí tristemente, considerando que aquella era la actitud que a lo adelante debía adoptar con las mujeres para hacer poética mi manquedad.
Ay quien tristemente causas con despiadado corazón furores, santo muchacho, con las angustias de los hombres quien gozos mezclas, 95 y tú la que reinas los golgos, la que el Idalio frondoso: con cuáles oleajes agitasteis, encendida en su mente, a la muchacha, por el flavo huésped a menudo suspirando.
Cansado, en un lugar del camino, se sentó en una piedra y mirando rumbo a TOLLAN comenzó a llorar tristemente y las lágrimas que derramaba, iban cavando y horadando la piedra sobre la que reposaba.
Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Sin embargo, tal parece que el pueblo continúa tristemente alegre, pensando quizás en que ha sido traicionado como siempre y que ya será difícil conseguir la esperanza de la transformación social.