triunfante


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  • adjetivo

Sinónimos para triunfante

Ejemplos ?
Volverá a su hogar triunfante, con las manos tinta en sangre de los suyos, de los de su clase; pero ni un pedazo de pan para los niños que desfallecen de hambre.
Estaba como Ra cuando aparece triunfante al comienzo de la mañana, y mis rayos quemaban el cuerpo de los rebeldes y uno de ellos le gritó a su camarada: “Prepárate, cuidado, no te acerques a él.
¡Hurra, cosacos del desierto... ¿Quién en dolor trocó sus alegrías? ¿Quién sus hijos triunfante encadenó? ¿Quién puso fin a sus gloriosos días?
¡Oh, tierra abierta al sediento de libertad y de vida, dinámica y creadora! ¡Oh barca augusta, de proa triunfante, de doradas velas!
Como si el más absurdo fanatismo de un vulgo vil fuera razón bastante para que en un profundo parasismo los pueblos se durmiesen, y triunfante de los, esfuerzos de animosos pechos la soberbia opresión fuera arrogante.
La anuncian distantes Los ecos confusos del viento que vuela; sutil, diligente, retoza en el prado, se lanza a la aldea, Recorre Las calles, tropieza en Los muros, sacude Las puertas, y en calles y prados exclama triunfante: Ya vienen !
No se infame la República española, no detenga su ideal triunfante, no asesine a sus hermanos, no vierta la sangre de sus hijos sobre sus otros hijos, no se oponga a la independencia de Cuba.
Salomónico y helénico, lumbre de Arcadias, mítico, incásico, mágico! ¡Foibos triunfante en el trágico vencimiento de las sombras; Tabú y Tótem del abismo!
-Es claro que no, -contestaron algunos. -Pues cátalo ahí -exclamó triunfante el tío Merlín.-¿A qué santo ese hombre nos ha de regalar un reló, sin más acá ni más allá?
De tan memorable jornada no ha quedado el nombre del héroe ni siquiera su maravillosa armadura de espejos. Sin duda se la rompieron en plena ovación, al llevarle triunfante de abrazo en abrazo.
Nadie entonces podía creerla; nadie la conceptuaría sino como expresión de verdad y de labor sino a la manera de desahogo de un viejo combatiente unitario, rencoroso y enconado, contra el más eminente y desinteresado sostenedor de la organización federal (al fin triunfante) en el Río de la Plata.
Yo confieso que admiro a esas almas ingenuas, que aún esperan de las rancias y severas virtudes la ventura de los pueblos: Las admiro y las compadezco, porque ciegas a toda luz no sabrán nunca que los pueblos, como los mortales, sólo son felices cuando olvidan eso que llaman conciencia histórica, por el instinto ciego del futuro que está cimero del bien y del mal, triunfante de la muerte.