Ejemplos ?
Quienes antaño castigaron el adulterio eran, por tanto, verdugos, tiranos, celosos que, remitiendo todo a sí mismos, imaginaban injustamente que bastaba con ofenderlos para ser criminal, como si una injuria personal debiera considerarse alguna vez un crimen, y como si en justicia pudiera llamarse crimen a una acción que, lejos de ultrajar a la naturaleza y a la sociedad, sirve evidentemente a la una y a la otra.
Nuestros legítimos reyes han aprobado. ¿Y un príncipe que tiene tan disputable derecho, excluido por una solemne constitución, quiere ultrajar así nuestra justicia?
Lejos de ultrajar a la naturaleza, convenzámonos bien, por el contrario, de que el sodomita y la tríbada están a su servicio, negándose obstinadamente a una conjunción de la que sólo resulta una progenitura fastidiosa para ella.
Los pasivos alzan el clamor llamándose apóstoles de la evolución y condenando todo lo que tiene algo de rebeldía; apelan al miedo, hacen llamamientos patéticos al patriotismo; acuden a la ignorancia y llegan a aconsejar al pueblo que se deje matar y ultrajar en los próximos comicios y vuelvan una y otra vez a ejercer pacíficamente el derecho de sufragio, a que una y otra vez lo burlen y lo asesinen los tiranos.
Permíteme castigar al divino Alejandro que me ofendió primero, y hazle sucumbir a mis manos, para que los hombres venideros teman ultrajar a quien los hospedare y les ofreciere su amistad.
Examinada al día siguiente por los jueces, declaró que el homicida no podía ser otro que el rey, a quien había descubierto por el bien conocido crujido de sus rodillas. Pedro oyó la acusación sin turbarse y sin contradecir ni ultrajar a la vieja.
Te aseguro, pues, Agamenón, que si socorres á este hombre se hablará de ti tan mal como de él, porque te habrás inclinado en favor de un huésped que no ha sido piadoso, ni fiel a los que tenían derecho a su fidelidad, ni religioso, ni justo; y diremos que te alegras del mal. Pero no quiero ultrajar a mis amos.
Que a falta de varones fuertes que vencer, ofrecióles allí la pérfida fortuna míseras doncellas que ultrajar, inocencia que escarnecer, virtud que cubrir de oprobio y amargura.
Sobre su suelo estaban sueltos todos los chacales del nacismo, que olfateando sangre de mártires habían dejado sus cubiles para ultrajar a un pueblo.
Disculpe vuestro amor mi desenvoltura y el verme ultrajar mi atrevimiento, y tenedle desde hoy para llamaros mío, que yo me tengo por dichosa en ser vuestra.
Otras veces su grosería aparente o real, trocábase en repugnante, y frente a Erdosain, que reprimía su indignación desdibujando en los labios un esquince pálido, Barsut amontonaba obscenidades sin nombre, por el solo placer de ultrajar la sensibilidad del otro.
Y, ciertamente, has dicho con frecuencia y a muchos que yo estaba colérica, mandando contra todo derecho y justicia y llenándoos de ultrajes a ti ya los tuyos. Pero yo no tengo costumbre de ultrajar; si te hablo injuriosamente, es que tú me injurias con más frecuencia todavía.