valeroso


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Sinónimos para valeroso

Sinónimos para valeroso

Ejemplos ?
Retúvose y tornó en sí la virtud para ostentarse en lo más difícil; porque no es necesario tan valeroso ánimo para intentar la muerte como para volver a emprenderla.
Sucedió que en tiempo del valeroso Ynga Yupanqui, hubo en el distrito de Arequipa un espantable terremoto, precedido de la explosión del volcán que está tres leguas de ella.
¡Palomas de los valles, Que al pie de su ventana Con vuestro blanco esposo A reposar venís, Doleos de la hermosa Que morirá mañana Si al valeroso amante Su mal no le decís!
Ya al valeroso Sebastián Hurtado pasearse por la fortaleza de Santi-Espíritu, acompañado de Pérez de Vargas, Oviedo y Rodríguez Mosquera, conferenciando sobre su gigantesco plan de llevar adelante la conquista.
Fuéronse a acostar todos, quedó toda la casa sepultada en silencio, en el cual no quedará la verdad deste cuento, pues no lo consentirán los muchos hijos y la ilustre descendencia que en Toledo dejaron, y agora viven, estos dos venturosos desposados, que muchos y felices años gozaron de sí mismos, de sus hijos y de sus nietos, permitido todo por el cielo y por la fuerza de la sangre, que vio derramada en el suelo el valeroso, ilustre y cristiano abuelo de Luisico.
Después de leer la descripción que Nansen escribió de su expedición polar, soñó que en medio del desierto de hielo prestaba sus servicios profesionales al valeroso explorador, aplicándole corrientes eléctricas para curarle unos dolores de vientre que le aquejaban.
Volvióse luego al pueblo y en voz alta dijo: No piense vuesa merced, senado valeroso, que es cosa de burla lo que este perro sabe: veinte y cuatro piezas le tengo enseñadas que por la menor dellas volaría un gavilán; quiero decir que por ver la menor se pueden caminar treinta leguas.
-No iré, si no quieres; pero, madre mía, piensa en que mi pobre padre, tu noble y valeroso marido, no habría muerto, como murió, desangrado, en medio de un bosque, la noche de una acción, si alguna mano misericordiosa hubiese restañado la sangre de sus heridas.
Ya os podéis imaginar que el propietario no sabía de qué manera mostrar su gratitud hacia Pierre. Volvió a habitar el castillo del diablo, y allí se quedó el valeroso muchacho durante quince días.
Se las pregonó por voz del negro pregonero Mateo, en la plaza pública de Zaruma, junto a la puerta del pendón de la iglesia, en presencia del Escribano de Visita, Juan Casco, del Capitán Gonzalo Zambrano y Pedro Hernández Valeroso, Alcaldes Ordinarios de la Villa, Alonso Sánchez Muñoz, Alguacil Mayor en ella y de Fernando Corita y Agustín Valeroso, vecinos de Zaruma (1).
Zulima te proporciona la sorpresa que te embarga dulcemente: ella me encarga que cuide de tu persona: y desde hoy ningún afán permitiré que te aflija. MARSILLA. ¿Eres?.... ZULIMA. Dama suya, hija del valeroso Merván. MARSILLA. ¿De Merván? (Aparte.
¡Eso no lo pide ninguna madre! ¡Ni mi Angustias toleraría que yo dispusiese de su noble y valeroso corazón! -dijo doña Teresa con tal dignidad, que el Capitán se quedó yerto de espanto.