ventura


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Sinónimos para ventura

Ejemplos ?
Bedoya, José Rudecindo Rojo, Manuel Tezanos Pinto, Manuel Berdia, Miguel Calixto del Corro, José Gregorio Baigorria, Enrique Araujo, Ventura Ocampo.
20. Suélese disputar de Marco Bruto, si por ventura debió recibir la vida del Divo Julio, supuesto había determinado darle muerte.
(pensaba yo.) ¡Me creerá muerto! ¿Y, por ventura, tan lejos estoy de mi última hora? ¡Los facciosos fusilan ahora siempre a los prisioneros; ni más ni menos que nosotros!
Advierto a ustedes, por consiguiente, que no me cuiden con tanto mimo; pues me harán reventar en esta cama en que me ha atado mi mala ventura...
El hijo, saliendo de su escondite, logró alcanzarle con la mano izquierda, empuñó con la derecha la prodigiosa hoz, enorme y de afilados dientes, y apresuradamente segó los genitales de su padre y luego los arrojó a la ventura por detrás.
Sentía la nueva felicidad de escapar a toda vigilancia, de andar y explorar a la ventura, porque su espíritu, en el cuerpo de sus antepasados, y durante miles y miles de años, estaba habituado a cumplir hazañas memorables en descubrimientos y conquistas: victorias en batallas cuyos momentos críticos eran centurias, cuyos campamentos triunfales eran ciudades talladas en peñascos.
Y, aunque su amor me arrastra a esta ventura, me huelga imaginar en esta pena que puse el corazón no en sitio inmundo, pues no hay otro más digno en todo el mundo.
Y Moro, Esforza y viscontea culebra verán que nunca nadie se le atreve desde el remoto Indo hasta Ginebra, desde el Mar Rojo a la islandesa nieve; mas muerta, el reino ínsubro a la quiebra con perjuicio de Italia irá no leve; de suerte que será, tras de su ausencia, por ventura estimada la prudencia.
Mas duplicada la Fortuna encuentro; pues cuanto tú no atiendes, me procura: mandó mi hermano, con el cual me encuentro, y hace que marche de mi honor segura; y ahora me trae a tu feliz encuentro que más estimo que cualquier ventura; y lo hace a tiempo, que si tarda creo que habría al poco muerto del deseo.» Y así siguió (pues era cuando miente más astuta que el zorro más avieso) a dar su queja tan astutamente, que echó en Grifón de toda culpa el peso.
La ciudad circunvalada del Norte al Este por una cintura de agua y barro, y al Sud por un piélago blanquecino en cuya superficie flotaban a la ventura algunos barquichuelos y negreaban las chimeneas y las copas de los árboles, echaba desde sus torres y barrancas atónitas miradas al horizonte como implorando la misericordia del Altísimo.
El pobre Capitán se sintió morir de ventura; un río de lágrimas brotó de sus ojos y exclamó, estrechando entre sus brazos a la gallarda huérfana: -¡Conque estoy perdido!
No te burles de ver cuánto confío, ni al arte de decir, vana y pomposa, el ardor atribuyas de este brío. ¿Es, por ventura, menos poderosa que el vicio la verdad?