Ejemplos ?
Y esto, Señor, para que, creyéndolo nosotros, no aguardemos a verlo y a leerlo; y, si por desdicha lo viéremos y leyéremos, copiemos las acciones de Moisén con ellos y con su caudal en esta parte.
Y, asimismo, cuando viéremos que otros que no ha dos horas que no tenían deste mundo otra parte que servir en él de número que acrecentase el de las gentes, y ahora están tan encumbrados sobre la buena dicha que los perdemos de vista; y si primero no parecían por pequeños y encogidos, ahora no los podemos alcanzar por grandes y levantados.
Por lo cual puede ser y es muy creíble, que de tal manera veamos entonces los cuerpos del cielo nueva y de la tierra nueva, como veremos a Dios en todas partes presente y gobernando todas las cosas, aun las corporales, con los cuerpos que tendremos: y lo que viéremos por dondequiera que extendiésemos la vista, lo veremos con clarísima perspicacia, no como en ahora, «que las cosas invisibles de Dios las vemos como un espejo en enigma y en parte», conociéndolas por las cosas criadas; valiéndonos más la fe con que creemos que las especies de las cosas corporales que vemos por los ojos corporales.
Esta justicia de Dios, que nos da la gracia sin méritos nuestros, no la conocen aquellos judíos que intentan establecer su justicia y por eso no están sujetos a la justicia de Dios, que es Cristo; en cuya justicia se halla mucha de la dulzura de Dios, por la cual dice el salmista: «Gustad y ved cuán dulce es el Señor.» Y en gustando de ella en esta peregrinación, no nos hartamos, antes si tenemos hambre y sed de ella para satisfacernos completamente después, cuando le viéremos, cómo es en sí y se cumpla lo que dice la Escritura: «Me hartaré cuando se me manifestare tu gloria.» Así declara Cristo la grande abundancia de su dulzura a los que esperan en Él.
Pero porque dijo «y se holgará vuestro corazón», para que no pensáremos no que aquellos bienes de Jerusalén pertenecían sólo al espíritu, añadió: «Vuestros huesos nacerán y reverdecerán como la hierba»; donde comprendió la resurrección de los cuerpos como añadiendo lo que no había dicho, pues se harán cuando los viéremos, sino cuando se hubieren hecho los veremos.