vidrio

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Sinónimos para vidrio

cristal

Sinónimos

Ejemplos ?
Vino la Nochebuena acompañada de mucha nieve; pero cuanto más espeso era el sudario que cubría el huerto del convento, más calor notaba Lucía en su celda solitaria; una ilusión singular le mostraba, al través de los emplomados vidrios, que en lugar de copos de nieve llovían sobre las ramas de los árboles y sobre la dura tierra millares de azucenas nítidas, finas como plumas arrancadas del ala de los ángeles.
La luz, la visión, el perfume de las azucenas, todo desapareció, y al través de los emplomados vidrios sólo se vio el huerto amortajado de nieve.
Una custodia reluce sobre los cielos quemados, entre gargantas de arroyo y ruiseñores en ramos. ¡Saltan vidrios de colores! Olalla blanca en lo blanco.
Anochecía y los vidrios llorosos de la ventana dejaban ver sobre el perfil incierto de los montes, la mancha de la nieve argentada por la luna.
Que es asaz cruda la noche Y el cierzo sutil que sopla Deja las manos sin brios Para asir de la tizona. Solo en una torrecilla Del alcazar donde moran Los reyes, brilla una luz Tras unos vidrios dudosa.
Tan débil y tan opaca Que apenas no se coloran Las ricas alegorias Con que los vidrios se adornan. Mas al exámen prolijo De vista escudriñadora Se alcanza que en este instante Quien vive alli no reposa.
En tanto tras de los vidrios De sus calados balcones De los suntuosos salones Irradiando el resplandor, En cuadros de luz brillante En la plaza se pintaban, Y mil sombras los cruzaban En tropel encantador.
Apareció detrás de ellos Una sombra vacilante, Al reflejo de una luz, Y tras esto, desdoblándose Las dos hojas de los vidrios, Con acento lamentable Dijo una vieja: -¿quién llama?
Á la voz de la campana que espira en el aire vano, en la calada ventana se oyen los vidrios crujir: y las góticas labores, entre las sombras vibrando, mezclan confusos colores en tembloroso lucir: y en la sombría capilla, de la bóveda colgada, tibia lámpara amarilla arroja espirante luz: y su claridad perdida se refleja en los altares, tiembla en los anchos pilares, da movimiento á la cruz.
l abrir la puerta de la gerencia, encristalada de vidrios japoneses, Erdosain quiso retroceder; comprendió que estaba perdido, pero ya era tarde.
El canto sagrado, las luces en los altares, el recogimiento profundo de los fieles, la claridad del sol penetrando por los ventanales a dejar chispas, halos y colores en los vidrios y en el metal de las molduras y de las efigies, todo había cobrado ante sus sentidos una gracia adorable, un encanto tan fresco y hechizador, que le colmaba de bienestar, elevándolo y haciéndolo ligero, ingrávido y alado, sacudiéndole, haciéndole cosquillas y despertando una vibración incontenible en sus nervios.
Por lo mismo que, entre nosotros, el mejor libro (salvo los de texto para las escuelas) no produce para el puchero co- tidiano; por lo mismo que los literatos, en el Perú, no son más que abnegados obreros del progreso, pienso que el escritor está más seriamente obligado á ser correcto, hasta donde sus fuerzas intelectuales y su ilustración se lo permitan, que á más no poder... ¡paciencia y moler vidrios con los codos!