venir

(redireccionado de vienen)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • locución

Sinónimos para venir

llegar

Sinónimos

inferirse

Sinónimos

venir a menos

Sinónimos

  • deteriorarse
  • empeorarse

venirse abajo

Sinónimos

Sinónimos para venir

Ejemplos ?
Apenas nos vio, prorrumpió en lamentos y a gritar, como suelen las mujeres en ocasiones semejantes. Sócrates -exclamó-: ¿De manera que tus amigos vienen a hablar contigo por última vez?
“Es preciso hacer durante tres días nuestra bebida fermentada, pasar tres días más en beber por la fundación de nuestra casa, nosotros los cuatrocientos jóvenes”, dijeron. “Mañana veremos, pasado mañana también, si no vienen de la tierra las hormigas a llevarse, cuando hieda, la inmundicia.
Lo mismo pasa con los hijos, cuyo ser es como la saliva, la baba, la cual, sea de hijos de jefes, sea de hijos de Sabios, de oradores, no se pierde sino que se extiende, se continúa, sin que se extinga, sin que se aniquile la faz del jefe, del Varón, del Sabio, del Orador. Tal como pasa con los hijos que vienen, así he hecho contigo.
Pero ¿qué es esto, amigos míos?, nos dijo. ¿A qué vienen esos llantos? Para no oír llorar a las mujeres y tener que reñirlas las mandé retirar, porque he oído decir que al morir sólo se deben pronunciar las palabras amables.
Este paso que estamos dando hoy, no es un paso que deba ser llevado adelante por las corporaciones tradicionales que por allí vienen especulando mucho más en el resultado electoral o en el qué dirán que en defender la conciencia y lo que pensaban o deberían haber pensado.
Hallé esta noticia mirando para otros fines los papeles de los grandes servicios de la casa muy ilustre de don Fernando de Barradas, que él tiene en su poder, originales de mano del rey Católico; y trasladados por mí con toda fidelidad, son los que se siguen: Instrucción "Lo que vos, Francisco Pérez de Barradas, alcaide de la Peza, habéis de hacer en este viaje, adonde ahora vais por mi mandado, es lo siguiente: Primeramente habéis de saber que yo he sido informado que de Villafranca de Niza han partido o partirán presto dos navíos, en los cuales diz que vienen algunas personas a tratar en estos reinos ciertas cosas contra el servicio y estado real de la serenísima reina y princesa, mi muy cara y muy amada fija, y contra el mío.
Y porque cumple mucho a nuestro servicio que donde quiera que las dichas naos aportaren en estos reinos sean tomadas, y se prendan todas las personas que en ellas vinieren, para trabajar de saber los tratos que traen, confiando de la fidelidad, habilidad y diligencia de vos el dicho Francisco Pérez de Barradas, he acordado de vos dar cargo de la presa de las dichas naos y de las personas que en ellas vienen.
Pero sus pinos no estaban acabados, el mismo aspecto, y su tabaco, que no habían encendido, la misma forma; fuese a darlos a los jefes. “¿Cómo han hecho? ¿De dónde vienen esos Varones? ¿Quién los llevó, quién los engendró?
-Sí, pero esos cuentos e historias no sirven. Los de verdad, vienen por sí solos, llaman a la frente y dicen: ¡aquí estoy! -¿Llamarán pronto?
Y assimismo procuraréis de haber cualesquiera cartas y escrituras que trajeren; y después que (placiendo a nuestro Señor) hayáis tomado las dichas naos y prendido las dichas personas, pondreislas todas en prisión y a buen recaudo, y examinarlas heis particular y secretamente una a una, de la causa de su venida, y de dónde, y a qué vienen, y quién los envía, y para qué personas destos reinos traen cartas.
“Vamos a preguntárselo a Pluvioso, y después os lo diremos”, se les respondió. “Oh Pluvioso ¿qué darán las tribus que vienen a pedir tu fuego?”, dijeron entonces Brujo del Envoltorio.
—No, ya que a muy poca distancia de aquí se halla el Reino de los Vampiros.— Apenas acababa de decir esto, cuando la música cesó, el sol corrió su cortina, apareció la noche y se escuchó un griterío horrísono: —¡Salvémonos! ¡Los vampiros vienen!