Ejemplos ?
Yo me acordaba del episodio de lo que había sufrido Néstor en el año 2004, se acuerdan cuando tuvo aquel episodio que lo debimos internar y la verdad que, bueno, hubo una cierta desinformación de lo que le estaba pasando en ese momento a él, él me había pedido que nadie lo viera como estaba y yo dije "ni muerta te van a ver, quedate tranquilo porque solamente muerta te ven".
No fue precisa la conocida declaración de La Habana de 1929 para que nuestro Uruguay, por su sola cuenta, formulase otra semejante en el Decreto que todos conocen del Presidente Viera de 17 de junio de 1917, sometiéndose en consecuencia a correr las contingencias de la Primera Guerra Mundial.
Don Diego de Sotomayor Corregidor y Justicia Mayor, Don Joseph Antonio de la Carera, Juan de Aguirre Goyçueta, Manuel Freire Zamora Regidor Pedro Vázquez Feijóo Regidor, Lucas Viera Rebelo Regidor, Francisco Pérez Guerrero Regidor, Bernabé Hidalgo de Pinto, Martín de Aybar, Hernando Gordillo.
Y todo esto lo contempla El viajero muy despacio, Como pudiera un palacio Magnífico examinar Un anticuario curioso, O un avaro que allí viera Una joya que otro hubiera Perdido en aquel lugar.
Tal vez las humillaciones y los asesinatos que se cometían con los vencidos, cesarían, si los nuestros les presentaban una imagen donde se viera que el pueblo derrotado aceptaba creer en lo que ellos pregonaban.
Cuando salió la primera saxífraga2, su color era también muy extraño; no completamente igual al de la hierba fétida, pero indudablemente afín a él e igualmente desconocido para cualquiera que lo viera.
El viejo recordaba muchas cosas, alegres y tristes, sucedidas durante todos aquellos años, desde que, siendo niño, viera el cometa, hasta su actual reaparición.
Se demudó su semblante, y -No, será otro -murmuró, acercándose a Pedro; pero la realidad se impuso de modo abrumador: el escapulario que aquél lucía sobre su pecho era el que él viera tantas noches en manos de la mujer querida, el que hubo de prometerle, mirándole con ojos llenos de pasión, la hija del Levantino.
¿Que, tras un año ya que sin ti resto, empiece ahora el segundo, y no te duela? ¡Ay que, si espero en casa tu venida no sé si alguna vez te viera en vida!
¿Es vuestro corazón ahora tan blando que, habiendo muerto allí Troyano, Almonte y cien mil más, teméis ahora a uno de aquella misma sangre y ser moruno? »¿Por qué he de ver más débil vuestro hierro ahora, decid, de lo que entonces viera?
Cuando apenas ví malhora Tu belleza seductora Si muriera… Catalina!… Viera entonces derramada Esa copa empozoñada Que la suerte me destina.
Ojalá nunca te viera, Y nunca eschura te hiciera Mis amorosas querellas Que tan bella… eras muger, Y voluble en el querer Como sois todas las bellas.