Ejemplos ?
En torvo ceño y desdeñosa pena, ved cómo cruzan por los aires vanos; y el valor exhalando que se encierra dentro del hueco de sus tumbas frías, en fiera y ronca voz pronuncian: «¡Guerra!» ¡Pues qué! ¿Con faz serena vierais los campos devastar opimos, eterno objeto de ambición ajena, herencia inmensa que afanando os dimos?
¡Si vierais vosotros, en esta época de tantas inquietudes, de tantas angustias: si vosotros, los que vivís en el campo, los que labráis el campo, vierais lo que es aquello!
Soy un jornalero de una terrible mina que vosotros no conocéis, que tomaríais por el infierno si la vierais, y que, sin embargo, es acaso el único cielo que existe...
Miento si cuando oscuro la noche haya hecho el orbe, recién honoradas -mis heridas- con el supremo cielo, 515 no vierais unas estrellas allí, donde el círculo último, por su espacio el más breve, el eje postrero rodea.
Si vierais, en aquellos pasillos, los corros formados por lo más conocido y viejo haciendo chistes! ¡Si vierais que el otro día, cuando se discutía si un trozo de España se desmembraba, todo eran discursos de retórica leguleya sobre si el artículo tantos o el artículo cuantos de la Constitución, sobre si el tanto o el cuanto por ciento del plebiscito autorizaba el corte!
¡Qué mayor satisfacción para una madre! -Pues el nuestro -dijo otra- apenas salido del huevo se puso a jugar, ¡si vierais con qué alegría!
Yo más admiro vuestro triunfo digno, al ver que Febo, el rutilante carro aún no paseara por los doce signos desde que al monstruo de la guerra vierais por la primera vez el rostro inicuo, cuando vuestro valor llegó al estado de hollar legiones y rendir caudillos, en el bélico afán ejercitados.